Sergio Alvarado.15 septiembre
Iván contó con el apoyo de muchos atletas durante los 21 kilómetros. foto: Rafael Pacheco
Iván contó con el apoyo de muchos atletas durante los 21 kilómetros. foto: Rafael Pacheco

El atleta Iván Rodríguez es un claro ejemplo de que los límites solo existen en la mente de las personas.

El hombre, de 47 años y vecino de Curridabat, al no tener una pierna disputó en muletas los 21 kilómetros de la media maratón de la Gatorade Flamingo Beach Marathon. Este carga competidor completó la prueba en tres horas, ocho minutos y siete segundos.

Al igual que los competidores de esta y otras distancias, este sábado Rodríguez se enfrentó al calor, la humedad y una ruta llena de subidas y bajadas, pero a pesar de todo nunca se rindió.

En la meta, a cien metros del hotel Margaritaville Beach Resort, los aplausos esperaban a Iván, los mismos que lo acompañaron a lo largo del camino por ser un ejemplo de esfuerzo y determinación.

“El deporte yo se lo recomiendo a todo mundo, que aunque sea corran cien metros. Así empecé yo, con cien metros a la orilla de una cancha de fútbol en el Valle de La Estrella, un terreno escondido, y ahora estoy acá, a vista y paciencia de todos”, explicó el atleta.

Por una mala praxis, Iván perdió su pierna izquierda hace trece años, tema del que prefiere no hablar mucho porque afirma es un capítulo que ya cerró en su vida, él se levantó y ahora lucha todos los días por sus sueños.

“Los buenos pensamientos jalan las buenas cosas y ahora sigo adelante. El atletismo me ayudó mucho a recuperar mi ánimo, salir de una depresión y ver de lo que soy capaz, tanto que ahora estoy dedicado solo al deporte”, indicó.

49 carreras ha realizado Rodríguez.
Un giro
El inspirador ejemplo de Iván fue reconocido por muchos. Foto: Rafael Pacheco
El inspirador ejemplo de Iván fue reconocido por muchos. Foto: Rafael Pacheco

La vida de Rodríguez dio un giro hace un año y nueve meses cuando en Curridabat organizaron una carrera en su honor, con lo que lo pudieron sacar de la casa y meterlo al deporte.

“El Día del Padre me hicieron esa carrera, me invitaron, fui y la pasé muy bien. Ahí empezó todo, gracias a Dios. Yo soy oriundo de Curridabat, pero me crié en Limón, entonces he pasado en los dos lugares”, contó.

Cuando Iván se abrazó al deporte su vida cambió y ahora da su testimonio a quien se interese.

“Esto se lo debo mucho a la disciplina y al trabajo del profesor Eduardo Casaín, con quien entreno, que me ayudó a salir adelante y salir de depresiones y todo eso”, explicó Rodríguez.

En todo este tiempo, Iván ya lleva siete maratones, además en total ya lleva 49 carreras por lo que ya se empezó a hacer famoso en las pistas nacionales y demuestra que los límites existen solo en la mente.