Infobae.Hace 5 días

La pandemia de coronavirus es una calamidad que golpea con rudeza a todo el planeta. Y el deporte no está ajeno a esta crisis sanitaria, que también ha sido golpeado por esta pandemia que ya se cobró la vida de miles de personas en todo el mundo.

El sudafricano aún no puede entrenar con normalidad porque se cansa demasiado. (Photo by Anthony WALLACE / AFP)
El sudafricano aún no puede entrenar con normalidad porque se cansa demasiado. (Photo by Anthony WALLACE / AFP)

Pero si hablamos del mundo olímpico, en las últimas horas impactaron las declaraciones de Cameron van der Burgh, un exnadador sudafricano, campeón olímpico en Londres 2012, que contó detalles de cómo está atravesando el coronavirus, luego de que se lo detectaron hace ya dos semanas.

Calidad
Cameron van der Burgh es el primer nadador entrenado en casa que es poseedor de un récord mundial y además, es el más joven en lograrlo con tan sólo 20 años. Van der Burgh marcó su primer récord mundial del largo recorrido (27.06s) en los 50 metros braza en las semifinales de los sudafricanos en abril de 2009, con un recorte de 0.12 segundo de Oleg Lisogor en el viejo récord mundial de 2002. Además es bachiller en Comercio y en Leyes en la Universidad de Pretoria.

“Ya he estado luchando contra el COVID-19 durante 14 días. Por lejos, el peor virus que jamás haya soportado, a pesar de que soy un individuo saludable con fuertes pulmones (no fumo y hago deporte), llevo un estilo de vida sano y soy joven (entraría en el grupo demográfico de menor riesgo)”, explicó Cameron a través de su cuenta de Twitter.

Nacido en Pretoria, hace 31 años, van der Burgh se convirtió en uno de los mejores nadadores del estilo pecho, lo que le permitió consagrarse con la medalla dorada en los 100 metros de los Juegos Olímpicos que se realizaron en la capital inglesa hace ocho años. En la última edición de Río 2016, el sudafricano terminó en el segundo puesto de esa competencia.

“Si bien los síntomas más severos (fiebre extrema) han cesado, aún estoy luchando con una grave fatiga y una tos residual que no puedo sacarme de encima. Cualquier actividad física, como caminar, me deja exhausto durante horas”, explicó el nadador ganador de 10 medallas en campeonatos mundiales de natación, incluidas dos de oro en los 50 metros pecho de Roma 2009 y Barcelona 2013.

Cameron fue atacado por el coronavirus apesar de su gran condición física. (Photo by Gregory Shamus / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / AFP)
Cameron fue atacado por el coronavirus apesar de su gran condición física. (Photo by Gregory Shamus / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / AFP)

Además de contar su experiencia luego de haber contraído coronavirus, van der Burgh remarcó el impacto que le genera el virus a las personas que son o fueron atletas de alto rendimiento, como es su caso.

“La pérdida en el acondicionamiento corporal ha sido inmensa y solo puede sentirse por los atletas que contraen COVID-19, ya que sufrirán una gran pérdida de acondicionamiento actual durante el último ciclo de entrenamiento. La infección más cercana a la competencia, además, es mucho peor”, agregó en su análisis.

Conocedor del significado de haber competido y de haberse preparado para ser protagonista de los Juegos Olímpicos, lo hizo en las últimas tres ediciones, el nadador de Sudáfrica se refirió al proceso de preparación actual que están sufriendo los deportistas que participarán de los próximos Juegos Olímpicos en Tokio, reporgramados para el próximo año, y el peligro de continuar con los entrenamientos.

“Los atletas continuarán entrenando y, por lo tanto, se exponen a riesgos innecesarios, y aquellos que lo contraeran intentarán apresurarse a volver al entrenamiento, lo que probablemente extenderá el daño y les llevará más tiempo de recuperación”, dijo.

Para concluir con el relato de su experiencia, van der Burg dejó un mensaje para concientizar a los que todavía creen que el coronavirus es solo un virus similar a un resfrío o una gripe pasajera.

“¡Por favor, cuídense todos! ¡La salud está primero, el COVID-19 no es ninguna broma!”.

El virus generó que las grandes ligas del deporte tuvieran que poner una pausa en la continuidad de sus calendarios: ya sea el fútbol, o el tenis, como así también tuvo que hacerlo la NBA.