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Este no fue el primer trancazo del Monstruo al León, son muchos, repáselos

Uno de los más dolorosos fue la final de segunda fase del 97-98

El tremendo golpe que le dio Saprissa a Alajuelense este miércoles es uno de varios que ha estremecido los cimientos del equipo manudo.

La Liga llegó como el mejor equipo de la fase regular a la semifinal, invicto y con una diferencia de 21 puntos sobre el Monstruo, que clasificó de cuarto y con serias deficiencias en su funcionamiento, pero superó la serie ante los rojinegros con mucha vergüenza deportiva y el golpazo aún retumba en la Ciudad de los Mangos.

Una de las eliminaciones más recordadas es la final de la segunda fase del campeonato 97-98, cuando Alajuelense había ganado la fase regular con mucha contundencia y disputaba la serie final del Clausura con Saprissa. El primer juego lo había ganado la Liga en el Ricardo Saprissa 1 a 0 y con solo un empate, eran campeones.

Esa vez, cuenta el historiador José Antonio Pastor, la dirigencia manuda tenía todo listo para festejar. Tras de eso los morados se quedaron con dos hombres menos tras las expulsiones de Wálter Centeno y José Pablo Fonseca y el marcador seguía empatado a cero.

Pero sucedió lo impensado. Saprissa metió dos goles, de Aejandro Sequeira y de Gerald Drummond, ganó en Alajuela y forzó a una final nacional. En esa serie, los morados se impusieron 2 a 1 en el Saprissa y cerraron con un 0 a 0 en el Morera Soto.

“Ese día en Alajuela había champán, tenían todo para festejar, era un empate para ser campeones y Saprissa obligó una serie extra”, recordó el historiador.

Con siete

Pero para Pastor, el primer golpe que le dio el Monstruo a la Liga ha sido el más bravo de todos y se dio en el lejano 1951, con siete hombres. En aquel entonces, el reglamento lo permitía.

“Ese día salió un jugador inconsciente, otro quebrado y otro expulsado. Y el técnico, que era Otto Pedro Huber, sacó a un jugador porque lo iban a ‘matar’” dijo Pastor.

“La Liga era bicampeón y si ganaba aseguraba el título, a falta de dos jornadas. Estaba debutando Otto y ya había visto en los entrenamientos el potencial de los jugadores para pasar el balón y les pidió que tocaran el balón, que le escondieran la pelota a los manudos. Y en eso consistió el juego”.

“Saprissa tocaba y tocaba, circulaba y los de Alajuela corrían y no tenían la bola. El juego quedó 2 a 1, ganó Saprissa y la Liga se cayó. No pudo ganar los otros partidos y el campeón fue Herediano y el subcampeón Orión”, contó el historiador del deporte.

La importancia de ese partido es que los morados a partir de allí se dieron cuenta, según Pastor, que le podían ganar al más pintado.

Gerardo Coto, estadígrafo e historiador, también señala la final de segunda fase del 97-98 como uno de los trancazos más fuertes que le ha metido el Monstruo al León, pero le añade otro golpe en los ochentas.

“Fue el torneo del 82, cuando al cabo de tres vueltas, Alajuela llevaba ocho puntos de ventaja y Saprissa le remontó. Así ganó el primer lugar y se aseguró la final. Luego, la pentagonal la ganó Puntarenas y el Monstruo fue campeón. Fue un duro golpe para un buen equipo de la Liga”, dijo.

“La remontada empezó con un clásico que ganó Saprissa 2 a 1″, agregó Coto.

Otros fracasos

Eugenio Porras, historiador de Alajuelense, también recuerda otros fracasos que ha tenido la Liga en su historia.

El primero fue en 1943, cuando debía sacar un punto para ser campeón en los últimos tres partidos y no pudo. La UCR se alzó con su único título.

En el 67, con un equipo espectacular, Alajuelense es superada en puntos de forma increíble por Saprissa. Además, añade las finales del 85 ante Herediano y 87 contra Puntarenas, cuando los manudos tenían un cuadrazo pero no celebraron.

Porras recuerda a Raquel Ledezma, Tomás Segura, Róger Flores, y la media cancha de lujo con Álvaro Solano, Juan Cayasso y Óscar Ramírez.

A esas súmeles la que perdió Hernán Torres contra los princesos en el 2019 y la primera de Andrés Carevic ante Herediano.