Andrés Mora.13 enero
Pero ni una sonrisa le salió a Alex después de meter dos golcitos. Fotografía José Cordero
Pero ni una sonrisa le salió a Alex después de meter dos golcitos. Fotografía José Cordero

En Alajuelense pasar la página de la final perdida el 21 de diciembre ante Herediano en el estadio Alejandro Morera Soto no ha resultado tan fácil para algunos de sus integrantes.

“Cuando el jugador sufre es porque es un ganador, le duele perder”, Germán Retana.

Parece que hay lucha interna, por un lado andan los que hacen la fuerza para superar el duro golpe y por el otro los que están pegados en el amargo recuerdo.

Tras derrotar 4-1 a Limón, el catracho Alexánder López anotó doblete y no celebró ninguno de los dos tantos, al finalizar el juego confesó que sigue dolido por botar el penal que a la postre le dio el campeonato al Team.

“La verdad, por más goles que anote, no se me va a olvidar lo que pasó en la final del torneo pasado, tengo que seguir trabajando, pero sigo con esa espina dentro de mí”.

Otro reto
Alajuelense tendrá el segundo reto del clausura este miércoles cuando visite el Valle de El General para enfrentar al Municipal de Pérez Zeledón a las 8:30 p.m.

Pero su jefe, Andrés Carevic aseguró que ese triste episodio de la historia manuda ya quedó atras.

“Con el tema del último partido y la final ya pasó, tenemos gente de jerarquía que habla internamente en el grupo igual que yo, tenemos que trabajar y no hay lamentos de lo que ya pasó, se entendió muy bien y hoy se demostró”.

Andrés Carevic sí logró borrar el duro golpe de la final perdida. Fotografía José Cordero
Andrés Carevic sí logró borrar el duro golpe de la final perdida. Fotografía José Cordero

La Teja conversó con el gestor de desarrollo de equipos Germán Retana, quien además trabajó mano a mano con el hondureño cuando fue parte de la selección de Honduras junto a Jorge Luis Pinto.

–¿Cuánto mal le hacen estas contradicciones al grupo?

Me parece muy normal que el jugador sienta pesar por una derrota o por un error, eso denota que el jugador tiene un espiritu bastante ganador y lo peor sería la indiferencia ante la situación, lo peor es que el equipo sea indiferente, que no sufra el pesar por una derrota. Cuando el jugador sufre es porque es un ganador, le duele perder, eso desde una perspectiva.

Desde la otra, también hay que aprender lo sucedido, aplicarlo en una nueva etapa y poco a poco ir dejando ese pasado con sus lecciones donde corresponde, que es en el pasado, no veo que haya contradicción porque el líder del equipo debe ayudar al equipo a vivir el presente y el futuro, pero no quiere decir que indivualmente lo hagan al mismo tiempo y manera.

–¿Cómo manejar el desánimo de un futbolista que no quiere celebrar goles?

Yo creo que si alguien mete goles es porque quiere meterlos, que celebre o no celebre es muy íntimo, la forma en que se celebran los goles es algo muy personal y creo que es parte del momento, el partido de regreso ante la propia afición, la explicación que da Alex hay que respetársela.

Yo trabajé en Honduras con Alex y es un tipo muy ganador, muy serio y profesional y muy centrado mentalmente, de manera que si es la forma que siente que puede hacerlo hay que respetárselo y lo más importante es el resultado. Anotar goles para el equipo es para lo que está cada jugador, está haciendo su contribución deportiva, es algo temporal, con el tiempo y los resultados se va a ir alineando

–La afición lo toma como orgullo, amor a la camiseta y otros como un trauma que debe superar, ¿usted cómo lo ve?

En una familia cuando se pierde un ser querido los hijos o hermanos reaccionan en forma diferente, la etapa de duelo se vive diferente en cada persona, eso ocurre en un equipo, no solamente en la perdida de un campeonato, sino de un partido. Hay jugadores que cuando fallan un penal se ríen burlándose de sí mismos y otros se quedan muy serios reclamándose a sí mismos, pero no debe extrañarnos que los jugadores tengan reacciones diferentes ni hacer de eso todo un tema.

En el caso específico de Alex es un jugador muy analítico, muy cerebral dentro de la cancha y lo es fuera de la cancha, una persona seria, de actitudes correctas, entonces si considera que jugando para el equipo, anotando y guardando silencio temporalmente ayuda hay que respetárselo

El fútbol genera aprendizaje de las buenas y las no buenas, los jugadores y equipos que aprenden son los que van a crecer.

–¿Puede esto convertirse en algo positivo?

El fútbol es muy emocional, muy mental y lo que queda es que a nivel individual y colectivo el equipo analice qué fue lo que ocurrió, cómo lo hace diferente, por qué ocurrió eso y ahí es donde dicen que las derrotas se convierten en semillas de victorias.

Retana (de blanco a la derecha) estuvo con la selección de Honduras en la era de Jorge Luis Pinto. Foto archivo
Retana (de blanco a la derecha) estuvo con la selección de Honduras en la era de Jorge Luis Pinto. Foto archivo

–¿Podría esta actitud generar problemas internos?

Normalmente se respeta la individualidad del jugador, siempre y cuando esté alineada con los objetivos del equipo, cuando un director técnico dice que lo pasado ya pasó es lo que debe decir un director técnico, porque sino va a seguir el equipo amarrado a lo que pasó, no se trata de decir lo que lo que pasó ya pasó, sino también que aprendimos de eso y ahora podemos ser un mejor equipo.

Me parece que el discurso del señor Carevic es el normal de un director técnico, mirar hacia futuro, la no celebración de goles no contradice ese discurso. En cierto sentido, es una interpretación de que me duele y me siguirá doliendo porque soy un ganador, celebraré cuando se gane algo, no celebraciones a medias.

–¿Se debe trabajar esto individualmente o es algo grupal?

Desconozco como lo hizo la Liga, pero normalmene los equipos procesan sus éxitos y no éxitos, se conversa, se analiza, se aprende y cada jugador lo vive de un modo diferente. Debe haber un trabajo individual y como equipo es fundamental que refuerce su identidad y también requiere ese tipo de análisis colectivo, que a veces lo dirige el propio técnico, en otras ocasiones los capitanes y en otras se tiene una persona con cierta especialidad.