Ricardo Silesky.Hace 4 días

Saprissa derrotó 1-0 al Motagua en el juego de ida de la final de la Liga Concacaf con un gol de Johan Venegas.

Ahora con esa mínima ventaja tendrán que visitar la difícil cancha del Tiburcio Carías en Honduras el próximo 26 de noviembre para intentar sacar un buen resultado y dejarse el título.

Aunque el triunfo de los morados terminó siendo bastante sufrido, en las gradas los aficionados cumplieron, prácticamente llenaron el estadio y montaron una fiesta que esperan tenga un final feliz el 26 de noviembre.

Los morados iniciaron la mejenga muy felices pero la cosa luego se complicó. Fotografía José Cordero
Los morados iniciaron la mejenga muy felices pero la cosa luego se complicó. Fotografía José Cordero
Wálter Centeno tendrá mucho que pensar para el juego de vuelta. Fotografía José Cordero
Wálter Centeno tendrá mucho que pensar para el juego de vuelta. Fotografía José Cordero
Venegas sigue encendido y suma 7 goles en la Liga Concacaf. Fotografía José Cordero
Venegas sigue encendido y suma 7 goles en la Liga Concacaf. Fotografía José Cordero
A Yostin Salinas lo expulsaron al minuto 74. Fotografía José Cordero
A Yostin Salinas lo expulsaron al minuto 74. Fotografía José Cordero
Se nota que este morado estaba disfrutando el partido. Fotografía José Cordero
Se nota que este morado estaba disfrutando el partido. Fotografía José Cordero
A la Cueva es mejor ir bien abrigado, que lo digan estos pequeños. Fotografía José Cordero
A la Cueva es mejor ir bien abrigado, que lo digan estos pequeños. Fotografía José Cordero
Hasta desde las gradas los jugadores reciben indicaciones. Fotografía José Cordero
Hasta desde las gradas los jugadores reciben indicaciones. Fotografía José Cordero
Los morados cumplieron y casi llenan el Ricardo Saprissa. Fotografía José Cordero
Los morados cumplieron y casi llenan el Ricardo Saprissa. Fotografía José Cordero
La segunda parte fue mucho más sufrida para los saprissistas. Fotografía José Cordero
La segunda parte fue mucho más sufrida para los saprissistas. Fotografía José Cordero