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La historia del aficionado al Cartaginés que vio el juego contra Alajuelense rodeado de manudos

Jefferson Sandí se metió a la boca del león y en medio de un mar de aficionados de Alajuelense vio el juego de su amado Cartaginés

Jefferson Sandí, aficionado del Cartaginés que vio el juego del jueves entre un mar de manudos. Cortesía.

Jefferson Sandí literalmente se metió a la cueva del león.

Este fiel y valiente aficionado al Cartaginés fue de los poquitos brumosos que pudieron entrar al Morera Soto y sin importar que era casi el único blanquiazul en la gradería lució orgulloso la chema del equipo de sus amores.

A Sandí no le importó estar envuelto entre tanto aficionado liguista y estuvo superpendiente del juego de los blanquiazules, porque además de apoyar al cuadro de la Vieja Metrópoli no paró de alentar a su mejor amigo: el defensor Daniel Chacón, quien dará próximamente el salto al fútbol de Estados Unidos.

Este fiebre, de 23 años llegó a la casa de los rojinegros junto a tres compas, todos aficionados a la Liga y se ubicaron en la gradería oeste de la Catedral rojinegra.

“Nos pusimos de acuerdo desde el momento en que Cartaginés clasificó. Éramos cuatro amigos: Diego Solís, Jonathan Nuñez y Wálter Aguilar. Llegamos al Morera como a las 7:40 de la noche porque había mucha presa”, destacó.

Sandí es estudiante de Planificación Económica y Social en la Universidad Nacional y comentó que no le dio miedo estar entre tanto aficionado rojinegro, pero no pudo evitar que la gente se le quedara viendo.

“Esta es la recompensa de todo su esfuerzo, de lo que ha hecho, de su familia que siempre ha estado ahí, que ha estado cerca de él y eso es importante”,

—  Jefferson Sandí, amigo de Daniel Chacón.

“Nadie me decía cosas, pero se me quedaban viendo rarísimo. No me daba miedo, pero sí estaba como atento a cualquier eventualidad”, manifestó este vecino de La Suiza de Turrialba.

Este fiebre agregó que cuando cayó el gol de Carlos Mora el Morera Soto explotó.

“La gente en el estadio estaba como loca, yo ahí me quedé quieto y todo el mundo saltando, yo parado, todo triste y mis amigos estaban ahí, disfrutando y luego me comenzaron a vacilar”, contó.

Jefferson sintió que luego del pepino de Mora, sintió que los manudos estaban celebrando antes de tiempo y así se lo hizo ver a sus amigos.

“Me dio risa, porque cuando faltaban siete minutos por los altavoces del estadio le pidieron a los aficionados que no se metieran a la cancha. Yo me le quedé viendo a mis amigos y les pregunté ‘¿ya son campeones?’ y justamente dos minutos después cayó el gol de Marcel.

“Yo comencé a vacilar a mis amigos, intenté contenerme un poco, pero los jugadores se fueron a celebrar donde yo estaba y Daniel me vio y comenzamos a festejar”, añadió.

Jefferson Sandí, aficionado del Cartaginés que vio el juego del jueves entre un mar de manudos. Cortesía.

Amistad entrañable

Jefferson y Chacón son mejores amigos y se conocen desde que son unos güilas. Este joven vive con su mamá, Karla y su hermana Krysla.

“Daniel es mi mejor amigo, conozco a otros jugadores, como Víctor Murillo, a quien conocí hace poco y por eso me gusta ir al estadio, para apoyarlos. Luis Ronaldo (Araya) fue compañero de colegio.

“Daniel y yo somos amigos desde niños. Yo tenía 12 años y él 10, ahí comenzó la amistad, conocí a su familia y nos conocimos porque íbamos a una escuela de fútbol, pasábamos mucho tiempo juntos y lo he seguido en toda su carrera y cuando llegó a Cartago”, recordó.

Ambos muchachos jugaban en la escuela de fútbol de La Suiza de Turrialba y Jefferson está más que feliz por lo que ha logrado su compa.

Este aficionado le agradece a la familia del defensor porque dice que lo han recibido como un hijo más.

“Esta es la recompensa de todo su esfuerzo, de lo que ha hecho, de su familia que siempre ha estado ahí, que ha estado cerca de él y eso es importante, el apoyo de todos, ver cómo se ha superado, es bonito saber que está pasando por un buen momento.

“Soy aficionado al Cartaginés, siempre apoyo al equipo, pero también me alegra saber que mi mejor amigo está en el club”, destacó.

Este turrialbeño comentó que luego de la mejenga conversó con Daniel, pero no hablaron del juego en sí.

“Cuando iba saliendo del estadio lo llamé, lo felicité y le dije que estaba orgulloso de él. En realidad no hablamos del juego, le manifesté mi felicidad, ambos estábamos muy felices”, citó.

Sobre la gran final, que iniciará el próximo domingo a las 5 de la tarde, en el Fello Meza, Jefferson tiene fe en que Cartaginés saque la tarea y obtenga el título que decenas de aficionados esperan desde hace 82 años.

“Hay muchas emociones, principalmente por lo que pasó en este último partido, pero obviamente todos los cartagos tenemos la fe de que se saque la final”, expresó.

Jefferson Sandí, aficionado del Cartaginés que vio el juego del jueves entre un mar de manudos. Cortesía.
Yenci Aguilar Arroyo

Yenci Aguilar Arroyo

Periodista egresada de la Universidad Latina. Escribe sobre temas nacionales. Tiene experiencia en comunicación estratégica y organizacional.

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