Deportes

Lo que mal empieza, mal termina... Una realidad que vivió Limón FC en el torneo

Celso Gamboa dijo que serían campeones, pero terminaron descendiendo a segunda división

Aquel viejo y conocido refrán de que “lo que mal empieza, mal termina”, se aplica aplica a las mil maravillas a Limón FC en el torneo de Clausura 2021.

Antes del inicio de la temporada se anunció, con bombos y platillos, la llegada del exfiscal y exministro de Seguridad Pública Celso Gamboa como nuevo presidente del club.

Y bajo su gestión vinieron los primeros errores, como el anuncio de fichajes de renombre que no rindieron lo esperado o no entonaron con la disciplina de un equipo profesional.

Ellos fueron Esteban Alvarado, Mynor Escoe, Jemark Hernández, Marcelo Ruiz, Anthony Velásquez y John Vizcaíno.

En lo deportivo, Alvarado fue el más regular, aunque estuvo involucrado en polémicas o hasta fue cuestionado por algunas actuaciones, como en la derrota 2-1 ante Saprissa de la fecha 19, donde se vio muy mal en el segundo pepino morado.

Hernández y Vizcaíno tuvieron algún protagonismo y los otros pasaron sin pena ni gloria.

Después vinieron las rajonadas, como cuando Celso dijo que Limón FC estaba para campeón.

“Estoy totalmente convencido, si Dios está con nosotros, que este es el año de Limón FC para ser campeón. Esta será la primera copa de Limón y con Esteban Alvarado no se acaban los fichajes”, dijo Celso Gamboa el 28 de diciembre del 2020.

Pésimo arranque

Días antes de iniciar el torneo, a los caribeños les suspendieron la licencia por no estar al día con la Caja y por eso los verdes perdieron el primer duelo 3-0 ante Guadalupe, sin siquiera jugar.

Además, ese grueso error administrativo los llevó a arrastrar un castigo durante toda la fase regular, que los condenaba a ocupar el último lugar en caso de un empate en la tabla de posiciones. La cosa ya olía feo.

Y seguimos. Al juego siguiente, contra Alajuelense, se dio otro hecho increíble. El técnico Luis Fernando Fallas fue despedido un par de horas antes del partido.

El entrenador se dio cuenta que tres jugadores habían estado en una fiesta, la noche anterior, con el mismísimo presidente Celso Gamboa y decidió no convocarlos.

El portero Alvarado, uno de los que estuvo en la actividad, decidió llegar por su cuenta al estadio, pero Fallas se mantuvo firme en no alinearlo. La dirigencia entonces despidió a Fallas.

Y para terminarla de hacer, los del Caribe cayeron 2-0 ante los manudos.

También es muy recordada la paliza que se llevó el equipo ante Guadalupe FC en la fecha 12, de 7 a 1.

Eso sí, hay que decir que Limón subió un poco su rendimiento y en algún momento se pensó que podía clasificar, pero el equipo entró en una debacle del que no pudo salir y Daniel Casas fue despedido en la fecha 20, después de caer 3-2 ante Santos, que era la tercera derrota consecutiva.

Los últimos dos juegos de fase regular y la liguilla por el no descenso, el equipo quedó en manos de Ricardo Allen, quien no pudo salvar al equipo con el que, siendo jugador, ascendió en el 2010.

Inmerecido

Gustavo Rozencwaig, un fiebrazo de Limón, dijo que, entre los factores que contribuyeron al descenso del equipo, estuvo la actitud de algunos jugadores, la falta de un banquillo estable y haber puesto a Ricardo Allen al final del torneo, cuando ha demostrado que no tiene capacidad.

Además, cree que el camerino está dividido y que hay problemas de indisciplina.

“Fueron un cúmulo de errores, decisiones a la ligera. Cierto que estaban al día en los salarios, pero no bastó. Se habló demasiado, que los refuerzos, que esto, que lo otro, que íbamos a ser campeones”, mencionó.

Para el doctor Roberto Cantillo, quien fuera dirigente del equipo por muchos años, el descenso obedece a un tema de formato y considera que es injusto porque hay otros equipos con una peor puntuación en la tabla general, específicamente Guadalupe, Pérez Zeledón, Sporting y Grecia.

“Ese mismo formato lo critiqué sin haber comenzado el torneo de Clausura, cuando dije que cómo un equipo como Sporting no podía disputar el título”, mencionó.

Cantillo añadió que, a la par del mal formato, también hubo otros factores.

“Primero, la pésima administración, desde antes del Clausura, donde nunca se supo manejar la situación del Juan Gobán. Segundo, la pésima administración con relación a la deuda con la Caja”, manifestó.

“Los problemas de indisciplina existen, pero no es desde ahora”, añadió.

En proceso

Mientras tanto, pese a que circulan versiones en redes sociales de que Limón FC pedirá la anulación del campeonato tras una apelación, Cristian Williams, director de comunicación dice que todavía no lo han decidido.

“Es falso que hayamos apelado, pero sí lo estamos valorando y es un tema que iba a suceder con cualquier equipo que descendiera, porque el torneo presenta muchas irregularidades. Vamos a analizar con abogados el alcance y, si vemos que realmente se puede, Limón pediría la nulidad de la temporada 20-21″.

Al menos Limón FC tiene asegurada la administración del estadio Juan Gobán, aunque el equipo se vaya a segunda, pues no hay cláusulas en el contrato que digan lo contrario.

Además, algunos patrocinadores, como Balcolor, han dicho que seguirán con el equipo. Ellos han pintado el estadio y una empresa hermana hará los camerinos, aseguró Javier Baltodano, propietario de las empresas.

“No hemos podido firmar un contrato para que todo quede en orden, ellos me han pedido que esperemos”, dijo Baltodano.