Karol Espinoza.6 diciembre, 2019

La algarabía y confianza que existía entre la afición manuda se transformó este miércoles en dudas, enojo y frustración, tras la derrota 2-0 contra el Herediano, en el juego de ida de la final de la segunda fase del Apertura 2019.

Los manudos no lograron anotar en el Rosabal, algo que les hubiera ayudado un poquito porque el tanto de visita vale doble. Rafael Pacheco
Los manudos no lograron anotar en el Rosabal, algo que les hubiera ayudado un poquito porque el tanto de visita vale doble. Rafael Pacheco

La Liga llegó como favorita a esa mejenga, pero dos errores del portero Adonis Pineda, al 13′ y 33′, así como la falta de respuesta del técnico Andrés Carevic, se trajeron abajo toda la confianza de los rojinegros.

De hecho, hubo tramos del partido donde algunos jugadores manudos parecían frustrados, desesperados y hasta algunos se reclamaron entre ellos, sin duda en una clara señal de la presión que viven por los casi seis años sin ser campeones nacionales.

“Entre más tiempo pase (sin ser campeón), se generan más expectativas y estas no son trabajadas psicológicamente se crea más presión y todo esto pueden afectar la concentración del jugador en el partido”, dijo Laura Moreira, psicóloga deportiva.

Para la especialista, la parte psicológica entre un grupo de deportistas es tan importante como la parte nutricional, técnica y táctica, pero lamentablemente a veces no se le presta la atención requerida.

“Un equipo o un atleta pueden estar bien en la parte física, técnica y de estrategia, pero si no han trabajado las emociones o los pensamientos, el rendimiento no se va a optimizar”, Laura Moreira, psicóloga deportiva.

Moreira cree que de aquí al domingo, los rojinegros pueden mejorar la parte mental para que no les aparezcan los fantasmas que los acechan por tantos años sin ganar un campeonato, no obstante, ella comentó que se necesita de tiempo para que entre todo el equipo se pongan de acuerdo luego de trabajar con sus integrantes estos aspectos.

"Es claro que se les pueden venir pensamientos a futuro sobre qué va a pasar en caso de no ser campeones o si pierden, porque durante un partido les pueden venir muchos pensamientos a la cabeza que les pueden generar dudas, pero es ahí donde deben enfocarse solamente en el presente.

Junior Díaz pasó desconcentrado todo el partido, se ganó una tarjeta amarilla y Carevic mejor lo sacó para evitar que lo expulsaran. Rafael Pacheco
Junior Díaz pasó desconcentrado todo el partido, se ganó una tarjeta amarilla y Carevic mejor lo sacó para evitar que lo expulsaran. Rafael Pacheco

“Deben tener un pensamiento positivo, no caer en la fatalidad. Ellos deben pensar y creer que sí se puede, definir una estrategia para conseguirlo y enfocarse en el presente”, comentó Laura.

Moreira fue consultada si la locura por la venta de entradas para el juego de este domingo pudo haber provocado que los jugadores cayeran en un triunfalismo anticipado y ella comentó que cuando hay exceso de confianza, los equipos o atletas pueden creer ciegamente que todo saldrá bien, por lo que el aficionado puede generar una presión que podría dar origen a un exceso de confianza muy peligroso.

“La verdadera confianza, la adecuada, es cuando los equipos tienen un balance en el que pueden reconocer sus fortalezas y los puntos por mejorar”, añadió Moreira.

Ante el choque de vuelta, los rojinegros tienen dos alternativas, una es ganar 2-0 para forzar a tiempos extra o posibles penales, y la otra es triunfar 3-0 para ser campeones de una vez.

Como las opciones están rudas, Laura les aconseja a los rojinegros que no pueden permitir que los nervios les ganen, por lo que deberán centrarse en el momento y no preguntarse qué les va a pasar en caso de no ganar , pues eso sí los puede perjudicar.

“Deben mantenerse en el presente, tener clara la estrategia que van a usar en el juego y no pensar que qué susto y mucho menos en que no lo van a lograr. Ellos deben pensar en cómo lo conseguirán”, concluyó Moreira.