Sergio Alvarado.12 septiembre

Ni Freddy Krugger, ni Jason, o el payaso Pennywise, película que se estrenó hace ocho días en Tiquicia... la auténtica pesadilla del Cartaginés es el Santos de Guápiles, terreno del que este jueves salió derrotado una vez más.

En esta ocasión fue un 2-1, después de que el Cartaginés diera una buena lucha para llevarse un punto, pero como en muchas películas de terror, el esfuerzo no fue suficiente para acabar bajo las garras de su verdugo.

El dicho de que los brumosos ya van perdiendo desde que van por el peaje del Zurquí, se volvió a hacer realidad la noche de este jueves.

La racha de 13 mejengas sin ganar no es en vano, la última vez que los brumosos celebraron un triunfo en el Ebal fue el 13 de abril del 2013 cuando triunfó 1-0 con gol de Leandro Silva y los de la Vieja Metrópoli los dirigía Javier Delgado.

Ese 13 que jala las pesadillas se le atravesó por todo a los centenarios, como si fuera una fea premonición. En esta ocasión la derrota una vez más le privó de la opción de acercarse a los punteros.

Si Cartaginés ganaba era tercero, pero desaprovechó la opción. Mientras que Santos, ni lerdo ni perezoso, aprovechó la victoria para quedar cuarto.

Desde el inicio del partido dio la impresión que todo seguiría con el rol usual, como esas películas de miedo en las que las cosas arrancan en calma, pero usted sabe que rapidito pasará algo que cambiará eso.

La dupla jamaiquina del Santos, Maalique Foster y Javon East fue una pesadilla para el Cartaginés. Foto: Prensa Santos.
La dupla jamaiquina del Santos, Maalique Foster y Javon East fue una pesadilla para el Cartaginés. Foto: Prensa Santos.

Apenas a los diez minutos, los brumosos tuvieron el primer susto cuando el jamaiquino Javon East tuvo una en mano a mano con Darryl Parker, pero el remate se fue le muy al lado y perdonó a su presa.

Uno que andaba haciendo diabluras en los alrededores del área brumosa era Maalique Foster, el otro jamaiquino de los santistas, quien a pura gambeta tenía mareado a más de uno y al final metió el gol del triunfo.

En una de esas que Foster agarró la pecosa, le provocaron una falta al lado derecho del área, lo que propició un tiro libre al que Starling Matarrita le sacó mucho provecho y puso en la cabeza de East para que esta vez no perdonara.

Javon entró a cabecear con comodidad al dejar botado a Julio Cruz, quien no pudo ni estorbarle para al menos evitar que hiciera el remate.

En la etapa inicial, los brumosos tuvieron dos opciones clarísimas, un cabezazo que Cruz falló solo en el área a los 16 y después el penal que Jameson Scott mandó al tubo derecho a los 36.

Para el complemento, el Cartaginés salió con su instinto de sobrevivencia más afinado, se negaba a caer de nuevo en el Ebal Rodríguez y desde el arranque apretó por el empate, el cual consiguió con rapidez.

Apenas a los 47, luego de un tiro de esquina que cobró José Carlos Pérez, la pecosa acabó en la jupa del uruguayo Joaquín Aguirre, quien aprovechó la mala salida de Douglas Forvis, en un centro que salió a cazar mariposas.

Jurguens Montenegro tuvo una opción inmejorable luego de pasesote de larga distancia de Manfred Russell, pero el oriundo de Fray Casiano de Puntarenas cuando quedó solo frente a la meta no supo cómo definir e hizo un pésimo tiro.

Perdonar fue un acto que le salió caro los brumosos, porque en el 81 Foster acuchilló la ilusión cartaga al cerrar una gran jugada de pared y ratificar que para el Cartaginés, Guápiles es como un terreno maldito.