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Selección de Costa Rica viajó con exceso de equipaje a Catar, lleva el corazón de un país entero

Acá le contamos todos los detalles que no se vieron de la partida de la Tricolor

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La Sele aterrizará en Doha, capital de Catar, este martes a las 6:17 p.m. hora local (9:17 a.m hora tica), tras completar un viaje de 15 horas, que partió a las 12:55 p.m del aeropuerto Juan Santamaría, hizo una escala en Florida y que la hizo atravesar medio mundo.

Una travesía que hicieron con exceso de equipaje, ya que la hicieron con el corazón de todos los ticos.

En ese país, rodeado en parte por el golfo Pérsico, la Tricolor continuará un largo viaje que en realidad arrancó desde su cuartel general, el proyecto Gol, en San Rafael de Alajuela. De allí partieron, este lunes, 21 jugadores (Keylor Navas se les une en Catar y Juan Pablo Vargas debe volver a hacerse una prueba de covid-19 para ver si puede viajar), cuerpo técnico y otros miembros de la delegación con la misión clara de volver con el boleto mundialista.

Pero este viaje no fue como otros, ya que esta vez cientos de aficionados se tiraron a las calles para despedir al equipo y darle así la motivación de ganar ese cupo a la Copa del Mundo, para que en noviembre tengan que hacer de nuevo ese viajezote para disputar el torneo.

Afuera del complejo de la Fedefútbol, a las 11:15 a.m., inició la caravana que siguió al autobús rojo que se hizo icónico durante la eliminatoria. Al lado del camino, en San Rafael de Alajuela, San Antonio de Belén, la Ribera y Río Segundo, las familias, las camisetas y las banderas tricolores se veían por doquier.

Al llegar al aeropuerto, a eso de las 11:50 p.m., la cosa fue rápidita. Entraron por el acceso cuatro, una puerta por la que solo se ingresa en casos especiales, para ir directo a las salas 1 y 2 de la terminal aérea, donde el vuelo 1600 American Airlines rumbo a Florida, Estados Unidos, los esperaba.

Una bandera gigante, de 8x6 metros con la frase “90 minutos +”, cubría una de las paredes de vidrio de la terminal. La manta inmensa tenía miles de firmas de aficionados que enviaban sus buenas vibras. Este banderón todavía andará por Alajuela, Heredia y Cartago esta semana.

Detalles que no se vieron

Los seleccionados fueron entrenando de a poquitos, pero el primero que ingresó, presuroso y emocionado por una oportunidad inmensa que se le abrió al final del proceso, fue el arquero Aarón Cruz, quien se puso en boca de muchos este domingo por su participación en el duelo ante Martinica.

El arquero posiblemente estaba ansioso por partir, pues se fue casi directo al mostrador de la aerolínea, se puso casi que a la par del pasadizo de abordaje.

¿Quién no se sentiría igual que Cruz si le llega un chance así? Para él, al igual que muchos otros en esta convocatoria, es una oportunidad de oro, una bañada en petróleo.

También vimos entrar con ilusión a Leonardo Vargas, presidente del Cartaginés, quien viajó con la Sele como delegado de la Fedefútbol. A don Leo hasta le dio chance de contarnos que por primera vez salía con la Tricolor, ¡qué buen viaje fue a pegar!

“Es una experiencia nueva, a la que voy muy contento e ilusionado, a apoyar al grupo en todo lo que se necesite y se requiera. Esto es algo lindísimo, ver la fiesta que se reúne por la selección, estar a la par de ellos. Están con mucha confianza que esto se va a sacar e igual debemos estar nosotros, muy positivos, esto es algo de todos los costarricenses”, contó Vargas.

En la sala de abordaje, donde la prensa tenía un lugar para ver todo lo que estaba sucediendo, sonaba música típica a ritmo de marimba y maracas, para meter en ambiente al grupo y despedirlo con una sonrisa. Como detalle curioso, unos gringos que esperaban ese mismo vuelo, también disfrutaron el show.

Los seleccionados seguían entrando poco a poco, pero no veíamos al Capi. ¿Dónde estaba Bryan Ruiz? ¿Le había dado chance de viajar luego de salir positivo por covid-19 hace ocho días? Por dicha sí.

Bryan entró a la sala con una gorra de esas finas que ahora andan muchos futbolistas y no tardó mucho en encontrarse con aficionados que le pidieran una foto. Luego, como buenos compas, se fue a sentar al lado de Celso Borges, su gran compinche en la Tricolor.

Ruiz fue de los últimos jugadores en llegar y por unos minutos los muchachos “fueron libres”, ya sea para sentarse, tomarse fotos, compartir con los aficionados o ir a comprarse algo en alguna tienda.

La prensa se mantenía entretenida conversando con Óscar Duarte, Kendall Waston, Brandon Aguilera, Rodolfo Villalobos y Orlando Moreira, este último miembro del Comité Ejecutivo de la Fedefútbol y vicepresidente del Herediano.

Otro detalle que seguro no se vio en la tele es que dos futbolistas se tiraron todo el rollo de pura casualidad: el tico Carlos Hernández, exjugador del Herediano, Cartaginés, Grecia y expareja de la modelo Keyla Sánchez, y el argentino Jonathan Hansen, quienes por pura chiripa iban en ese mismo vuelo.

A las 12:35 p.m, 20 minutos antes de salir, se abrieron las puertas del avión. Aarón entró primero, obvio, estaba haciendo fila hace rato, luego fueron entrando uno a uno con Catar en la mente y pensando que esta visita sea solo un reconocimiento a un estadio que nos toparíamos en el Mundial.

Luego de 2 horas y 47 minutos, el vuelo 1600 aterrizó en el aeropuerto de Fort Lauderdale, en Florida, donde a las 8:15 p.m del lunes, el vuelo 778 de Qatar Airways partió con las ilusiones los seleccionados y la buena vibra y el corazón de todo un país, ojalá aguante el exceso de equipaje.

Sergio Alvarado

Sergio Alvarado

Periodista de La Teja, especializado en deportes. Graduado de la Universidad Internacional de las Américas.

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