Andrés Mora.10 octubre, 2017

De la mano del árbitro guatemalteco Walter López, Panamá derrotó 2-1 a Costa Rica y clasificó a su primera Copa del Mundo, paseándose en el cierre de la hexagonal de los ticos.

Román Torres salió como el héroe de la noche por hacer el gol del triunfo y la clasificación. Foto: AFP
Román Torres salió como el héroe de la noche por hacer el gol del triunfo y la clasificación. Foto: AFP

Los panameños estaban abajo en el marcador cuando de repente López entró en acción y dio por gol una jugada en la que si caso la bola rozó la línea de anotación.

Sin ese gol todo hubiera cambiado en Concacaf; los panameños estarían llorando la eliminación, Honduras estaría celebrando su pase directo a Rusia 2018 y Estados Unidos jugaría el repechaje ante Australia.

López puede rajar que es malo, ahora tocará esperar que medidas toma Concacaf con él. Foto: Archivo GN
López puede rajar que es malo, ahora tocará esperar que medidas toma Concacaf con él. Foto: Archivo GN

A los catrachos ahora les tocará enfrentarse a los australianos, mientras los gringos tendrán que ver el Mundial por televisión.

No es la primera vez que este árbitro guatemalteco se roba el show, pues ya en Copa Oro 2015 había pitado un penal inexistente a favor de México que eliminó a la Sele en los cuartos de final de ese torneo.

Bien jugado por la Sele

Costa Rica llegó al estadio Rommel Fernández a jugar con dignidad y a pesar de los nueve cambios en la alineación que hizo Oscar Ramírez se plantó bonito.

Los únicos que repitieron como titulares, fueron Bryan Ruiz, David Guzmán y Celso Borges, el resto fue gente fresca que empezó a pelear un campo en la convocatoria para el Mundial.

La Tricolor tocaba el balón y buscaba espacios, había que jugar con la urgencia panameña por triunfar. Panamá no generaba nada y los ticos estuvieron más cerca de abrir el marcador.

Y de hecho Costa Rica sorprendió al minuto 35 de juego, cuando la Comadreja sacó su magia y con pierna izquierda le puso un gran pase a Johan Venegas, el Cachetón, para que no perdiera brillo la jugada, definió como los grandes, Jaime Penedo le achicó, pero se la tocó con clase por encima y puso el 1-0.

El cachetón Venegas silenció el Rommel con un golazo. Foto: AFP
El cachetón Venegas silenció el Rommel con un golazo. Foto: AFP

La cosa se puso tensa en Panamá, pero aun así con los empates en los otros estadios estaba en repechaje.

Claro, el partido mejoró con la noticia de que los gringos estaban perdiendo. Tanto así que Grabriel Torres la tuvo al minuto 38, pero la pegó malísimo.

Los panameños estaban ansiosos por anotar y aunque antes del descanso Gabriel "Gavilán" Gómez la tuvo de cabeza, tuvieron que irse al descanso abajo en el marcador.

Gol inexistente

En la segunda parte sucedió lo obvio, Panamá se fue encima buscando el marcador porque Honduras estaba ganando y le iba a robar el mandado.

Desde el minuto cinco ya Torres estaba incomodando a la defensa tica, que tuvo un segundo tiempo bastante flojo.

Y fue al minuto siete cuando llegó el gol, bueno, no fue gol, pero el árbitro se imaginó que la pecosa entró y pitó bola al centro. Una jugada que se convirtió en peligrosa por el bomberazo de Patrick Pemberton.

Fue una jugada de tiro de esquina que intentó cabecear Blas Pérez, pero no pudo y le quedó al frente, se le tiró a la bola, le pegó hasta en la mano y la prensó contra el poste, antes de que pudiera empujarla al fondo apareció Ronald Matarrita y despejó el peligro.

Gol de Panamá que solo el árbitro Walter López vio.

De nada valieron los reclamos ni las dudas de López, al final se lo comió la presión del estadio y pitó gol de Blas.

La anotación motivó a los de casa y se fueron encima, para ese momento estaban fuera de Rusia 2018, pero un gol los metía directo.

Costa Rica trató de aguantar, Patrick quedó medio nervioso y dudó en un par de jugadas en las que tenía que salir con todo.

Bryan solo aguantó 68 minutos y Oscar lo sacó, para peores Venegas jugó los últimos minutos renqueando, pues tenía problemas en su pierna derecha.

La locura se desató cuando al minuto 42, cuando Luis Tejada se levantó por los aires y dejó de cara a gol al defensor Román Torres, que al mejor estilo de Kendall Waston se fue al ataque y no perdonó ante la flojísima marca de Kenner Gutiérrez, fusiló a Pemberton con derecha y se metió a la historia como el jugador que llevó a Panamá a su primer Mundial.

Ovalle y toda Panamá se enfiestó desde el pitazo final, lágrimas, oraciones, todo fue felicidad. Foto: AP
Ovalle y toda Panamá se enfiestó desde el pitazo final, lágrimas, oraciones, todo fue felicidad. Foto: AP

Con la ventaja aparecieron las mañas, se perdieron los balones y sin vergüenza se veía como los juntabolas las tiraban a la gradería para que los aficionados las escondieran.

La gente empezó a invadir la cancha y López sin criterio ni cara para juzgar nada o reponer tiempo perdido, mejor terminó el partido.

Para los canaleros todo es felicidad, los mismos jugadores decían en la celebración que están deseando que salga el álbum Panini del Mundial para poder verse por primera vez en las famosas postales.