El Novelón

Negociadora del OIJ convenció a hombre para que no matara al sobrino

El sujeto en varias ocasiones puso en la boca de su sobrinito una manguera conectada a un cilindro de gas

Ilustración para Novelón. Ilustración hecha por Luis Felipe Quesada.

Convencer a un hombre para que no acabara con la vida de su sobrinito de 3 años, al que le puso en la boca una manguera conectada a un cilindro de gas, fue uno de los casos más difíciles que tuvo que afrontar Emilia Damazzio como negociadora de rehenes del OIJ.

Para Damazzio, quien se jubiló de la Policía Judicial en el 2013, ese caso fue muy importante por dos situaciones: primero porque logró que el niño y su tío salieran ilesos y segundo porque fue uno de los primeros casos que tuvo que asumir luego de que se conformara la unidad de negociadores.

“A pesar que se recibía mucha instrucción y hacíamos prácticas controladas uno siente nervios, siente miedo porque se tiene la responsabilidad de tratar de convencer a la persona para que no haga un daño, entonces está ese miedo de no lograrlo, gracias a Dios este no fue el caso”, contó.

Damazzio trabajó por 30 años en el OIJ, 23 de ellos en la unidad de negociadores, y en ese tiempo tuvo que manejar casos muy complicados como el secuestro de la embajada de Chile en Costa Rica, ocurrido en julio del 2004 y en el que fallecieron cuatro personas, y el intento de asalto a la sucursal del Banco Nacional de Monteverde, en marzo del 2005 y en el que murieron 9 personas.

Amenazó con ahogarlo

Emilia Damazzio, exnegociadora del OIJ. foto cortesía Emilia Damazzio.

Aunque no precisa la fecha exacta en la que ocurrió el caso del tío y su sobrinito, la exnegociadora dijo que ese hecho se dio entre el 2003 y el 2004 en La Uruca, San José, específicamente en una propiedad bastante grande donde se encontraba una casa en la que vivía una familia de nicaragüenses.

Damazzio recordó que el caso inició luego de que la Policía recibió una alerta por un incidente de violencia intrafamiliar, el cual empezó a salirse de control luego de que el tío, cuya identidad no se dio a conocer, tomó como rehenes a varios de sus familiares, entre ellos al chiquito.

La exnegociadora contó que ella no fue la primera en llegar a la escena, de hecho señaló que uno de los primeros en atender el caso fue Michael Soto, quien actualmente es el ministro de Seguridad Pública.

La Teja también conversó con el ministro Soto para conocer cuál fue su participación en ese caso. Él recordó que para ese momento era el jefe nocturno del OIJ y tuvo que llegar hasta esa propiedad debido a que la situación se había complicado más de la cuenta.

“El chiquito podría tener unos tres años, mientras que el hombre podría andar por unos treinta y cinco años. El sujeto estaba totalmente alcoholizado y había tomado como rehenes a la familia, recuerdo que tenía al chiquito sentado en los regazos y también tenía un cilindro de gas cuya manguera se la metía en la boca al niño para ahogarlo”, recordó.

Soto detalló que el sujeto estaba sentado en una silla de madera cerca de una ventana que daba al corredor de la casa y que cada vez que alguien trataba de acercarse a él y a su sobrino este le ponía la manguera en la boca al chiquito.

“Yo traté de acercarme a hablar con él, pero lo que hizo fue amenazarme de que si me acercaba más iba a ahogar al chiquito y yo veía donde le metía la manguera en la boca. Yo le decía que estuviera tranquilo, que se calmara, pero la molestia de él era porque había llegado la Policía”, recordó el ministro.

Entrevista a Emilia Damazzio, exnegociadora del OIJ sobre casos en los que participó. Foto Archivo.

Pensó en dispararle

Con cada minuto que pasaba la situación se iba poniendo más tensa, pues los uniformados sabían que una tragedia podía ocurrir en cualquier momento.

Al ver que el sujeto no estaba dispuesto a negociar, el ministro Soto empezó a buscar otras alternativas para tratar de salvarle la vida al chiquito.

“Estuvimos sosteniendo y sosteniendo, en algún momento estuve tratando de buscar un ángulo con mi arma de fuego, porque el chiquito se estaba ahogando, entonces pensé en sacar el arma y dispararle a la cabeza al sujeto para salvar al niño.

“El problema era que si uno disparaba atrás estaba la familia, entonces estaba la posibilidad de que una bala llegara a impactar a alguno de ellos”, recordó.

En ese momento fue cuando decidieron solicitar la colaboración de la unidad de negociadores del OIJ, y fue Damazzio quien tuvo que asumir la situación que ya estaba color de hormiga.

“Emilia es muy experimentada en ese tema y es que él (tío) ya había tomado como una molestia conmigo y el compañero que estaba ahí, entonces nos pidió que nos retiráramos y que él hablaba con Emilia”.

Negociación funcionó

Desde que recibió la información de lo que estaba pasando, Damazzio empezó a darle menta a la forma en la que podría abordar al sujeto, incluso recuerda que mientras la llevaban en un carro ella cerró los ojos para imaginar cómo podría desarrollarse la situación.

Entrevista a Emilia Damazzio, exnegociadora del OIJ sobre casos en los que participó. Foto Archivo.

“Esa información previa que uno recibe como negociador es muy importante aunque sea mínima, porque lo que para otros no es de interés para nosotros es sumamente importante, quién es, con quién está, qué tiene, en qué punto está, si está totalmente vestido, si está abrigado o no, si toma medicamentos, todos esos detalles son muy importantes”, destacó.

Emilia dijo no recordar cuál fue el motivo exacto por el cual el sujeto tomó a su sobrinito como rehén, pero contó que el hombre estaba enojado, al parecer, por una situación de infidelidad.

“Nos llamó mucho la atención que tratara de hacerle daño a su propio sobrino”, añadió.

Aunque el sujeto se comportó de forma violenta con Soto y los otros agentes, no tuvo ese comportamiento con Damazzio, con quien sí entabló una conversación más calmada.

“Empezamos a conversar de que esa no era la forma correcta, que el niño estaba muy pequeño, que era su sobrino y que lo amaba mucho. Uno empieza por un tema sentimental, porque hay que medir, dependiendo del caso, por dónde se le puede entrar a la persona para ir convenciéndola”.

Según Damazzio, afortunadamente el sujeto nunca abrió el tanque de gas del todo y eso le dio el tiempo suficiente para convencerlo de que soltara al pequeño sin hacerle ningún daño.

“Luego llegó el momento en el que vimos que le sacó la manguera de la boca al chiquito. El niño estaba asustado, creo que lloró un poquito, pero como era su tío el susto no fue tan grande.

“Él se mantuvo un rato más ahí y luego lo dejó irse (al niño) y ya en ese momento fue cuando lo detuvimos”, recordó.

Intento de asalto al Banco Nacional de Santa Elena de Monteverde. Foto Archivo.

La exnegociadora asegura que no supo qué pasó con el tío después de que fue detenido, ya que en aquel momento el caso paso a manos de agentes de la Sección de Delitos Varios, que se encargaron de seguir con la investigación.

“Lograr que él soltara al niño, que no se hiciera daño ni nos lo hiciera a nosotros fue una enorme satisfacción, todo eso demostró que la negociación fue todo un éxito”, dijo Damazzio.

Abogada retenida

Otro caso del cual doña Emilia se siente muy orgullosa ocurrió el 19 de marzo del 2007, cuando en cuestión de 20 minutos convenció a dos reos de la cárcel de San Sebastián para que dejaran ir a la abogada Mariela Romero, a quien había tomado como rehén.

La situación se dio cuando los reos Nelson Ruiz Rosales y Martín McLean Picado, agarraron a la abogada cuando caminaba por un pasillo junto una compañero, luego la llevaron a una oficina donde amenazaban con hacerle daño si no se cumplían sus demandas.

Ruiz pretendía que lo llevaran a la cárcel de Pérez Zeledón, pues vivía en Ciudad Cortés de Osa, mientras que Mc Lean exigía que lo llevaran a la Unidad de Admisión de Sandoval, en Limón, pues su familia vive en esa provincia.

Damazzio contó que de nuevo ella no fue la primera en asumir el caso, la situación la estaba manejando otro negociador del OIJ, que para ese momento no tenía mucha experiencia en toma de rehenes.

“Creo que ya para eso yo estaba como jefa de la unidad, entonces me informaron del caso y la jefatura me dijo que me trasladara ahí para manejar mejor el asunto.

Recuerdo que (la abogada) era una mujer de mediana edad, y los dos sujetos la tenían abrazada, amenazándola con un arma blanca (al parecer un pedazo vidrio). El compañero estaba negociando y yo escuchaba a los tipos que lo ofendían y le decían que se largara, que lo que ellos querían era salir”, recordó.

Figura maternal

Entrevista a Emilia Damazzio, exnegociadora del OIJ sobre casos en los que participó. Foto Archivo.

Ya habían pasado casi tres horas y la negociación con los reos no avanzaba, más bien se les veía aún más nerviosos y esa situación preocupaba a los negociadores.

Damazzio le preguntó al otro negociador si estaba de acuerdo con que ella asumiera el asunto y este le dijo que sí, por lo que al estilo de un partido de fútbol tuvieron que informarles a los reos quién salía y quién entraba al “juego”.

“Fue curioso porque yo llegué como con cierto liderazgo, con cierto poder y les dije ‘vamos a arreglar esto de una vez, muchachos. Ustedes tienen que dejar a esa muchacha tranquila, tienen que entender que con esto están agravando su situación a lo interno y no van a salir, y no se trata de que ustedes salgan heridos ni hieran a nadie más’.

“Fue una cosa que yo duré si acaso 20 minutos hablando con ellos y luego dijeron que no querían problemas y la liberaron. A mí me hizo gracia porque no sé si vieron en mi una figura maternal, pero fue muy rápido”, recordó.

Finalmente los dos privados de libertad dejaron sus armas a un lado y fueron detenidos por los uniformados.