Diario El País.14 mayo
El desfile es muy famoso a nivel mundial. Images for Victoria's Secret)
El desfile es muy famoso a nivel mundial. Images for Victoria's Secret)

El desfile anual de la marca Victoria’s Secret ya no volverá a verse en tele.

Uno de los espectáculos más esperados del mundo de la moda no seguirá con el formato habitual, según asegura la CNBC, que tuvo acceso a un comunicado de la empresa a sus trabajadores en el que revela el cambio de rumbo.

La marca de lencería no vive sus mejores momentos y los datos hablan: el año pasado solo 3,3 millones de espectadores siguieron el desfile por tele, la cifra más baja desde que el show se inauguró en 1995, segúnel sitio web de noticias de moda Quartzy.

Además, la marca propiedad del grupo L Brand se enfrenta –con su ejército de ángeles de medidas perfectas y rostros hermosos– a una clienta que ha dado pasos de gigante en su visión sobre su propio cuerpo y que ya no acepta que le digan cómo debe verse.

Todo ello tiene que ver con el cambio experimentado en la sociedad.

Cada vez menos mujeres aceptan que les digan cómo se supone que deben verse.
Cada vez menos mujeres aceptan que les digan cómo se supone que deben verse.

Les Wexner, de la compañía L Brands (la casa matriz de Victoria´s Secret), dijo que la televisión ya no es el “canal más adecuado” para este evento y su intención de crear un “nuevo estilo de show” en las plataformas más pegadas de la actualidad.

Solo 3,3 millones de espectadores siguieron el desfile por televisión el año anterior.

El dato es sorprendente, ya que el desfile cambió de canal de noticias y se emitió en la cadena ABC y no en CBS, como en los años anteriores.

Todo parecía apuntar a que este cambio contribuiría a mejorar la acogida del público, pero nada más lejos de la realidad. La cifra fue aún peor que la del año anterior, que se quedó rozando los cinco millones de espectadores. En ediciones anteriores, una audiencia de alrededor de 10 millones de personas seguía el desfile en directo.

Esta caída se explica por un deterioro de la marca a nivel global, que ha llevado a que el precio de la ropa interior alcanzara un mínimo histórico y al cierre de varias de sus tiendas.

Sin embargo, la causa principal está en el rechazo social que ha producido la decisión de no apostar por la diversidad, que se ha limitado únicamente a incluir más modelos negras y asiáticas, además de a Winnie Harlow, la primera modelo con vitiligo en desfilar para la marca.

El responsable de mercadeo señaló que su apuesta es únicamente por los cuerpos esbeltos y esculturales, sin cabida para otras maneras de entender la belleza, más conectadas con la realidad.

“¿Deberíamos incluir a modelos trans en el show? No, no lo creo, porque el show es una fantasía, un especial de entretenimiento de 42 minutos y es el único en su clase”, declaró Ed Razek.

En su opinión, hubo un intento en el año 2000 por incluir a modelos de tallas grandes, pero “nadie estaba interesado, y aún no lo están”.