Farándula

Consejo de Natalia Rodríguez le dio 5 millones a Max Barberena en ¿Quién quiere ser millonario?

El conocido costumbrista estuvo de invitado este martes en el especial de la Anexión de Guanacaste y llegó hasta la pregunta 11, en donde tuvo que retirarse para asegurar los milloncitos.

Un consejo para batear que le dio la presentadora de Sábado feliz Natalia Rodríguez, le aseguró al retahilero Max Barberena cinco millones de colones en ¿Quién quiere ser millonario?

El conocido costumbrista estuvo de invitado este martes en el especial de la Anexión de Guanacaste y llegó hasta la pregunta 11, en la que tuvo que retirarse para asegurar los milloncitos.

Antes de eso, utilizó el bolado que le dio Naty, que, sin serlo, se convirtió en un comodín más para el nacido en Cañas.

Ellos se toparon en maquillaje y ella le dijo que ante alguna duda, siempre escogiera la opción B, un consejo que años atrás le dio la mamá de Rodríguez para que pasara sus exámenes en el colegio.

“Cuando me estaba maquillando me la topé y ella me dijo que por qué no la usaba de comodín, pero como ya los tenía me dio un consejo, me dijo que la mamá siempre le aconsejaba que si iba a batear escogiera la B, me contó que así pasó el colegio y todo.

“Entonces, en la pregunta que me gano los cinco millones ya no tenía idea ni comodines, le dije a don Ignacio que iba a seguir el consejo de Naty y pegué”, comentó el retahilero a La Teja, tras terminar el programa.

“Un nuevo comodín es que si va a batear, hágalo con la b, gracias a la mamá de Naty”

—   Max Barberena, retahílero.

La pregunta que lo frenó fue: ¿cuál fue el presidente que aprobó la danza folclórica nacional para el punto guanacasteco? La correcta era Teodoro Picado ( mandatario de 1944 a 1948).

Lo vacilón fue que, si se hubiera animado, el bolado de Natalia le habría ayudado para la pregunta de los siete millones y medio, pues la respuesta también era la B, pero como si fallaba arriesgaba parte de la platica que ya había ganado, mejor se retiró.

A Max se le vio bastante contento, sonriendo y vacilando con Ignacio Santos. Satisfecho con la ayuda que le dará a la fundación Clínica Cañera de cuidados paliativos

“Quedé con la sensación que lo disfruté mucho, fue más divertido que preocupante, una experiencia muy bonita”, dijo tras el programa.