Erick Quirós.18 enero
El documental luchará por un premio Óscar. BBC.
El documental luchará por un premio Óscar. BBC.

El periodista salvadoreño Carlos Martínez lleva casi dos décadas retratando con sus palabras la crueldad de las pandillas, las cuales han convertido a El Salvador en uno de los países más violentos del mundo.

Hace un par de años entró a la cárcel San Francisco Gotera, donde conviven más de 1.600 presos de las maras Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18, las cuales son rivales y vio algo sorprendente que no pudo dejar pasar.

En un documental llamado “Imperdonable” él y su pareja, Marlén Viñayo, una documentalista española que vive desde 2013 en El Salvador, relatan la historia de amor entre dos presos gais de pandillas rivales.

Para esos grupos, el amor entre hombres se paga con la muerte. Por eso, cuando Martínez llegó a un módulo de máxima seguridad de esa prisión y encontró a unos pandilleros que tenían cada centímetro de su piel tatuada, queriéndose y protegiéndose, le pareció algo “casi imposible”.

“Era extraordinario y se me ocurrió, que era muy difícil poder contarle esto a esta sociedad a punta de letras y de descripciones. Y, literalmente, saliendo de la prisión, le hablé a la mejor cineasta que conozco en el mundo”, explica Martínez.

Contaron la historia de Geovanny y su novio. Él es un joven que con solo 12 años ingresó a la pandilla donde se hizo un sicario despiadado y que, con poco más de 25, cumple una pena de más de tres décadas en la cárcel, el lugar donde se convirtió a la iglesia evangélica y donde encontró el amor.

La cinta retrata los dilemas de un grupo de hombres condenados por crímenes violentos y a los que descubrir su sexualidad les enfrenta a su religión, a su pandilla, a los prejuicios de la sociedad y a sí mismos.

“Yo pienso que matar a una persona sí es malo, pero no es tan difícil, pero amar a otro hombre es algo fuera de lo natural”, dice Geovanny en el documental, quien además revela las formas en que se dedicaba a matar gente.

A Martínez y Viñayo, el cortometraje de 35 minutos les supuso un trabajo intenso para deshacer ideas preconcebidas y explorar una realidad desconocida en la que los protagonistas consiguen ser libres en una celda de aislamiento diminuta.

“La realidad nos regaló desde casi los primeros días escenas poderosas”, afirma la directora.

Hoy “Imperdonable” está en camino a ser la primera representante de El Salvador en los premios Óscar y se ha llevado los halagos de reconocidos cineastas, como el estadounidense Barry Jenkins, quien la definió como “la película del año”.