.6 febrero

“Hace dos años terminé un noviazgo muy difícil, pero viera que lo amé mucho y todavía lo sigo amando. Habíamos terminado varias veces, pero aunque todo mundo me decía que no me convenía porque era muy celoso y tenía mal carácter, yo lo amaba mucho. A los pocos meses de separados se casó con otra muchacha y ahora va a ser papá. Seguimos en contacto, me manda fotos, dice que quiere verme y que no me olvida. Me preguntó que si nos podemos dar una oportunidad, pero eso sí, que yo tenga claro que no puede ser mi pareja. ¿Qué debería hacer?”.

Si tiene consultas escriba a: ramosdeapoyo@lateja.cr.
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1. Cuando una persona describe una relación disfuncional, en la que hay temas de celos, rupturas múltiples, pero insiste en hablar de amor aunque la ruptura le llevó bastante tiempo, debería buscar ayuda pronto, porque sostener un afecto sin considerar la realidad no es algo prudente.

2. Según cuenta usted, él se casó, va a ser papá y ahora le ofrece tener una relación sin darle la exclusiva, esto qué le dice. ¿Quiere esa posición en su vida? ¿Realmente cree que esto la va a hacer bien?

3. El que haya afecto hace que luego de una ruptura le demos vuelta a las cosas una y otra vez, puede que nos dé miedo seguir adelante y entramos en contradicción. No se puede vivir la vida en un proceso de confusión emocional, cuando esta es la tónica de nuestras decisiones. Evidentemente hay temas no resueltos, que deben asumirse tal y como estos son, para enfrentarlos.

4. Él ya no forma parte de su vida, está en otra relación, tienen caminos separados. Usted debería asumir esta realidad como el marco para tomar decisiones de forma independiente y pensar en lo que le conviene a su crecimiento emocional.

5. Vivir presos de la confusión, del apego, la dependencia o la inestabilidad emocional, no puede ser nuestro marco para tomar decisiones y esto debe resolverse para evitar crear ciclos de disfuncionalidad.