Ileana Vargas.31 agosto

Michael Chaves Carvajal creció escuchando los exitazos de Marfil, por eso ahora que se convirtió en uno de los cantantes principales de la agrupación, dice estar viviendo un sueño.

Michael Chaves heredó el amor por la música de su papá. Foto: Marvin Caravaca.
Michael Chaves heredó el amor por la música de su papá. Foto: Marvin Caravaca.

El vecino de Lourdes de Montes de Oca es oficialmente el nuevo cantante del querido grupo, luego de la repentinda y sorpresiva salida de Omar Gauna, luego de trabajar con Marfil durante 25 años.

El joven, que es conocido como Mike, tiene 35 años y conversó con La Teja acerca de lo que significa para su vida y su carrera musical estar junto a las grandes leyendas musicales costarricenses.

-¿Cómo se dio el conecte para llegar a Marfil?

-Fue curioso y ocasional. Yo había salido a correr y cuando regresé tenía en el celular varias llamadas perdidas. Era el conguero de Marfil, para decirme sí podía ir a cubrir a uno de los cantantes porque tenía problemas de salud. Después me di cuenta que Omar tenía problemas con la garganta y no podía cantar.

-¿Antes de eso, tenía cercanía con los músicos de Marfil?

-Estuve en otras agrupaciones y en el medio yo era freelance, o sea, lo que se conoce como matachivos, que donde me ocupen por alguna razón me llaman y llego, cubro y listo. Entonces en algunas de esas ocasiones me topé con ellos.

-¿Y cómo fue ese primer chivo con Marfil?

-Fue bonito y mágico. Yo llegué seguro, pero como inquieto porque ya quería soltarme en el escenario, y esperando que les agradara porque es una gran responsabilidad tocar con una de las agrupaciones más exitosas y queridas del país.

-En teoría iba solo para esa presentación, ¿qué pasó para que lo dejaran fijo?

-Ese primer chivo fue hace como un año. A ellos les gustó mucho y como Omar estaba enfermo, lo incapacitaron por dos meses. Entonces después de ese primer chivo, cuando terminé nada más me dijeron: ‘¡El miércoles hay otro chivo!’ Me quedé muy contento porque sí algo tiene Isidor (Asch, dueño y fundador de Marfil) es que es muy estricto y exigente y saber que le gustó mi trabajo y que quería que le hiciera la incapacidad a Omar, me dejó muy satisfecho. Una vez que Omar se va de Marfil, Isidor y Tipí decidieron dejarme.

-¿Qué recuerdos de años atrás tiene de Marfil?

-Yo, como muchos de mi generación, crecí escuchando a Marfil. Cuando tenía unos cinco años recuerdo verlos cantar Represento en tele y como mi papá fue cantante, pero de tango y bolero, un día le dije a mi papá que yo quería estar ahí, que qué bonito hacer un concierto masivo como los hacían ellos antes, con algunas marcas.

-¿Siente responsabilidad de estar al frente de la agrupación al lado de Tipí Royes?

- Claro, es una agrupación muy querida, exitosa. Son demasiado queridos y respetados y obviamente uno siente toda esa responsabilidad.

Michael dijo que Isidor es el mejor jefe del mundo mientras que Tipi es su ejemplo a seguir en el ambiente musical. Foto: Diana Méndez.
Michael dijo que Isidor es el mejor jefe del mundo mientras que Tipi es su ejemplo a seguir en el ambiente musical. Foto: Diana Méndez.

-¿Qué significa para usted los lunes de cuartelazo?

- Los lunes de Cuartel, el famoso cuartelazo es muy icónico, como ticos representa mucho en el ambiente musical. Cuesta definir lo que se siente, pero me siento honrado de ser parte de esto ahora.

-¿Cómo describe a Isidor Asch?

-Él ha sido una persona muy importante en mi vida. Él es el mejor patrón del mundo y más que mi jefe, él ha sido como un padre para mí. Él me ha dado tanto, sin darse cuenta.

-¿Y Tipí cómo es?

-Él fue la persona que me tocó el hombro justo después de que terminé de tocar el primer chivo con ellos y me dijo: ‘¡Te quiero en el grupo!’ Tipí es el que le inyecta carisma, simpatía al grupo, mientras Isidor vigila con su guitarra desde atrás que todo esté perfecto. Tipí es mi modelo a seguir y es un privilegio estar al frente de la agrupación con él, venimos siendo así como el delantero derecho y yo el izquierdo.

-Tipí tiene fama de tener buena cuchara, ¿ya probó la comida de él?

-¡No!, con eso si me ha quedado mal (risas). Me dice: ‘Voy a traerle un plato del rice and beans que hago porque me pidieron unos encargos’. Pero no me lo ha dado. Yo le digo: ‘Tráigamelo y yo se lo pago’. Todavía me debe eso (risas).

-¿Qué canciones o géneros musicales le gustan más para cantar con Marfil?

- Hay canciones que aunque no son originales de Marfil, el público las siente de ellos porque Marfil le da ese toque único, personal y con su sello. Una de esas canciones que disfruto mucho es ‘La radio de Simón’ por ver la reacción del público. En el Cuartel es costumbre que el público se suba al escenario para bailar y cantar.

-¿Y personalmente qué le gusta cantar?

-Me gusta la salsa y el merengue, pero si me ponen a escoger me quedo con la salsa, ojalá de Marc Anthony, de esas que tienen cierta complejidad vocal.