AFP .Hace 5 días
Las autoridades religiosas lo calificaron como un acto sacrílego. Foto: Monseñor Silvio José Báez
Las autoridades religiosas lo calificaron como un acto sacrílego. Foto: Monseñor Silvio José Báez

Un desconocido realizó este viernes un atentado en la catedral de Managua, Nicaragua, con una bomba molotov que incendió la capilla que alberga la imagen de la Sangre de Cristo, la cual es venerada por los católicos nicaragüenses.

“Una persona no identificada ingresó a la capilla de la Sangre de Cristo en la catedral metropolitana de Managua y arrojó una bomba, produciendo un incendio en donde permanece la sagrada y venerada imagen de la Sangre de Cristo y también el Santísimo”, dijo la arquidiócesis capitalina en un comunicado.

El hecho ocurrió en horas de la mañana, cuando dentro de la capilla solo estaban dos personas, una de ellas una adulta mayor que tuvo que ser ayudada para salir del lugar, según una trabajadora del local.

El cardenal Leopoldo Brenes, junto a otros sacerdotes de la diócesis, evaluaron los daños de lo que califican un "acto sacrílego y profanación totalmente condenable", agrega la arquidiócesis.

La vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, dijo a medios oficiales que fue un incendio que se dio lamentablemente y que las autoridades lo investigan.

Al parecer, un joven preguntó por la capilla y poco después sonó la explosión. Foto: Monseñor Silvio José Báez
Al parecer, un joven preguntó por la capilla y poco después sonó la explosión. Foto: Monseñor Silvio José Báez

Una mujer que trabaja en el templo contó al canal 14 de la televisión local que un muchacho preguntó dónde estaba la capilla y, luego de indicarle el lugar, escuchó una explosión y vio al hombre saltando los muros que protegen el lugar.

“Todo está destruido y por eso tengo este dolor, porque no pudimos hacer nada para salvar a nuestra imagen de la Sangre de Cristo”, dijo la mujer entre lágrimas.

El suceso ocurre días después de que desconocidos ingresaran a la parroquia en Nindirí, al sureste de Managua, donde causaron daños en imágenes y símbolos católicos y esparcieron por el suelo las hostias.

La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, calificó estos ataques a templos católicos como algo “indignante e inaceptable”.