Internacionales

Se rinden últimos ucranianos que defendieron tres meses fábrica de metales

Los militares llevaban casi tres meses haciendo frente a los intensos ataques de las tropas rusas

Ucrania ordenó a sus tropas atrincheradas en la acería Azovstal de Mariúpol deponer las armas, tras casi tres meses de resistencia a la ofensiva rusa que ha arrasado esa ciudad portuaria.

El asedio ruso a esta estratégica localidad, ubicada a orillas del mar de Azov, dio lugar a numerosas acusaciones de crímenes de guerra, incluyendo la de un ataque contra una maternidad.

El Ministerio ruso de Defensa difundió un video en el que se ve a soldados saliendo de la planta, algunos con muletas, tras semanas de asedio. Según Rusia, 1.908 soldados se rindieron esta semana en la acería.

“El máximo mando militar dio la orden de salvar las vidas de los soldados y dejar de defender la ciudad”, declaró el comandante del batallón ucraniano Azov, Denys Prokopenko, en un video divulgado en Telegram.

Sus efectivos, añadió, siguen tratando de sacar de la planta a los soldados muertos.

"Ahora espero que pronto, las familias y todos en Ucrania puedan enterrar a sus combatientes con honores", señaló.

Ucrania desea intercambiar soldados de Azovstal por prisioneros rusos, pero las autoridades prorrusas de la región de Donetsk afirmaron que algunos podrían ser juzgados.

"Esperamos que [...] todos los prisioneros de guerra sean tratados de acuerdo con la Convención de Ginebra y el derecho de la guerra", dijo el portavoz del Departamento estadounidense de Defensa, John Kirby.

En Ucrania, el primer militar ruso juzgado por crímenes de guerra pidió "perdón" ante un tribunal de Kiev, al detallar cómo mató a un civil al inicio de la invasión rusa, hace casi tres meses.

"Realmente lo siento", declaró Vadim Shishimarin, de 21 años.

Rusia centra actualmente su ofensiva en el este y el sur de Ucrania, después de un intento frustrado de conquistar la capital, Kiev.

Los combates crecen en la región oriental del Donbás, una zona de habla rusa parcialmente controlada por separatistas desde 2014, que incluye las regiones de Lugansk y de Donetsk.

"La liberación de la República Popular de Lugansk está cerca de completarse", declaró el ministro ruso de Defensa, Serguei Shoigu.

"Las fuerzas de ocupación rusas están llevando a cabo intensos bombardeos a lo largo de toda la línea de contacto y tratando de golpear con su artillería en lo más profundo de las defensas de las tropas ucranianas", dijo el portavoz del ministerio ucraniano de Defensa, Oleksandr Motuzyanyk.

Doce personas murieron y 40 resultaron heridas el jueves en un bombardeo en la ciudad de Severodonetsk (este), informó el gobernador regional.

Las fuerzas rusas están rodeando esa ciudad y la vecina Lysychansk, separadas por el río Donets, que representan el último punto de resistencia ucraniana en la región.

Más al oeste, al menos siete personas, entre ellas un niño, resultaron heridas en un bombardeo ruso sobre un centro cultural recientemente reconstruido en Lozova, informó el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.

"Los ocupantes consideran a la cultura, la educación y la humanidad como sus enemigos. Y no escatiman misiles para ello", denunció.

La ofensiva lanzada por Rusia el 24 de febrero encontró una feroz resistencia de las tropas ucranianas, que cuentan con un fuerte respaldo financiero y militar de Estados Unidos y la Unión Europea (UE).

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