Eduardo Vega.6 octubre, 2018

Desde hace más de 10 años una bonita celebración posibilita que un pueblo nicaragüense cruce la frontera portando a su santo patrono, y un mes después un pueblo costarricense le devuelva la visita con el suyo, en medio de las fiestas religiosas que acostumbran organizar dos pueblos hermanos.

El 4 de octubre San Francisco de Asís, el santo del cual papa Francisco escogió su nombre y patrono de la parroquia de Los Chiles, recibió a la comunidad de San Carlos de Nicaragua, que trajeron la imagen de su patrono, san Carlos Borromeo, para celebrar a san Francisco de Asís.

Antes de la misa, los santos se unieron en la procesión; la diócesis de Ciudad Quesada también tiene a San Carlos Borromeo como patrono. Cortesía.
Antes de la misa, los santos se unieron en la procesión; la diócesis de Ciudad Quesada también tiene a San Carlos Borromeo como patrono. Cortesía.

Esta actividad tiene más de una década de celebrarse y lo mejor es que la hacen como una final de fútbol nacional, con visita recíproca, ya que los costarricenses viajarán el 4 de noviembre a Nicaragua, con la imagen de san Francisco de Asís, para celebrar a san Carlos Borromeo.

Llevó a la hija

Yasmín Pérez Molina, quien no falla a la celebración, asistió con su hija, Auxiliadora, desde Nicaragua. Ellas salieron a las 7 a. m., en bus. “Tengo años de participar en esta fiesta con el hermano país de Costa Rica. Siempre hemos venido por la gracia de Dios. Es una bonita experiencia y parte de los milagros que hacen los santos”.

Según Pérez, no hay ninguna bronca con el cruce de la frontera, ya que les brindan un permiso vecinal. Alrededor de 50 personas vinieron desde el país vecino para la celebración. “Nosotros como cristianos le pedimos a los santos para que nos ayuden y nos iluminen”, expresó.

Eyda Hernández Navas, por su parte, se levantó muy temprano, ya que a las 4 a. m. tenían una peregrinación con la Virgen de Fátima y quedaron en que a las 7 a. m., tomarían el bus para trasladarse a Costa Rica.

“Mi mamá era muy devota y siempre venía, pero ella ya murió. Hace dos años yo no venía y ahora estoy acá gracias a Dios. Le pido a san Carlos, con gran fervor, que haya paz en Nicaragua y a san Francisco le pido que nos apoye y proteja, que no nos desampare. Agradezco a nuestros hermanos ticos que siempre nos han tratado muy bien cuando venimos”.

Darío Rugama Almanza es costarricense y vive en Santa Fe de Los Chiles, a solo cuatro kilómetros de Nicaragua y a 20 kilómetros de la parroquia de Los Chiles.

“Soy servidor de la Parroquia, es un acontecimiento que siempre celebramos con nuestro santo patrono y miramos su eficacia y su obra. Es un hombre que se abrió al servicio de Dios y ahora es un ejemplo para nosotros”, dijo.

El Obispo de Ciudad Quesada, monseñor Garita, pidió por la paz de los países, en una iglesia repleta de ticos y nicaragüenses. Cortesía.
El Obispo de Ciudad Quesada, monseñor Garita, pidió por la paz de los países, en una iglesia repleta de ticos y nicaragüenses. Cortesía.
“Nos une la fe"

El padre Paúl Antonio Oporta Rodríguez es el cura párroco de la comunidad de San Carlos Borromeo en Nicaragua y para él se vive una gran experiencia con este intercambio entre los pueblos.

“Saludo de paz y bien para toda Costa Rica, nuestra parroquia queda en el río San Juan y estamos felices por el honor de venir a celebrar a san Francisco con esta hermosa tradición”, dijo.

Señaló que su parroquia atiende alrededor de 12 mil habitantes.

Dice que se preparan un mes antes para invitar a la gente interesada en hacer el viaje y luego se anotan para pasar los trámites migratorios sin broncas.

“En octubre rezamos el rosario siempre a las 4 a. m. Este es un mes de fiesta y luego nos venimos para acá el día de san Francisco. Alistamos la imagen de nuestro santo patrono y nos venimos por tierra, porque es más rápido. Para cruzar la frontera nos dan un permiso vecinal. Además ya se sabe que venimos y eso facilita las cosas”, señaló el sacerdote.

Esta es la imagen que viaja desde Nicaragua. Es San Carlos Borromeo. Cortesía.
Esta es la imagen que viaja desde Nicaragua. Es San Carlos Borromeo. Cortesía.

Sobre los conflictos sociales y políticos que han vivido ambos países durante los últimos días y lo que ha pasado entre países Oporta señaló: “Como recalcó monseñor Garita, a nosotros nos une la fe y el amor a Jesucristo. Y agradecemos las oraciones de solidaridad que se dan del pueblo costarricense para el pueblo nicaragüense”.

El padre se refiere a lo que dijo el obispo de Ciudad Quesada, monseñor José Manuel Garita, durante su homilía.

“Nos unen los lazos de la fe y la solidaridad de dos pueblos hermanos y vecinos, a los que Dios nos ha dado la gracia de compartir una fe y una historia en común. A san Francisco, instrumento de paz del Señor, le pedimos especialmente que interceda por nuestro hermano pueblo de Nicaragua, para que pueda vivir en paz, justicia, democracia, armonía, desarrollo y bienestar.

“También pedimos, al pobrecillo de Asís, por Costa Rica, para que Dios nos ayude a caminar juntos a través de las sendas del entendimiento, la búsqueda de los consensos y las soluciones que necesitamos; que nos ayude el Señor a vivir en paz social, en igualdad y en el deseado desarrollo que todos anhelamos y necesitamos”, dijo monseñor.