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Aguacaste hass: “Pequeñito, pero matón”

Importador con 25 años de experiencia defiende a capa y espada la fruta mexicana

“La esencia viene en frascos pequeños” es un refrán que se usa a veces para dejar claro que no por grandote se es bueno.

La frase se le puede aplicar al aguacate mexicano hass según don Manrique Loáiciga González, importador de esa fruta desde hace 25 años.

Don Manrique nos dice que el hass es un aguacate “pequeñito, pero matón”, que tiene un sabor delicioso y que no necesita ser un mamulón para alegrar las mesas de los hogares costarricenses.

A continuación, don Manrique nos responde algunas consultas sobre esta fruta mexicana, que estaría entrando de nuevo al país después de una prohibición que en 2015 impuso el Gobierno de Luis Guillermo Solís.

¿Cuál es el tamaño del aguacate hass?

El promedio son unos 300 gramos, pero también hay de entre 50 y 70 gramos.

¿Cómo es la semilla?

Es bien pequeñita y eso es una gran ventaja.

¿Por qué es ventaja?

Porque al tener semilla pequeña, la carne es lo más grande que tiene ese aguacate. Por aquello, le recuerdo que el aguacate criollo es grande, pero tiene un gran semillón.

¿Comenzamos la bronca con el criollo?

No. Solo estoy recordando que algunos aguacates son grandes por todo lado, entonces queda muy poco qué comerles.

¿Cómo es esa carnita del hass?

Tiene un nivel de grasa alto, es el más alto de la familia de los aguacates.

¿Eso es bueno?

Claro. Esa grasita es de la muy buena; no es buena, es muy buena para el cuerpo, por eso cuando se parte un hass se ve la carnita brillantica y esa grasita, también, le da un gran sabor.

¿Cómo es al madurar?

Se oscurece. Los otros aguacates no se oscurecen, el hass sí.

¿La cáscara cómo es?

Es más gruesa que la de un aguacate criollo y eso ayuda mucho a la hora de transportarlo, ya que aguanta bastante y así alarga su vida.

Otra vez contra el aguacate criollo, ¿por qué?

Es que el criollo, por tener cáscara delgada, se deteriora más rápido. Usted lo corta del árbol y en pocos días ya tiene que haberlo vendido; en cambio el hass puede durar unas cuatro semanas después de cortado del árbol.

¿Cómo es la cosecha del hass?

Me la está poniendo picando dentro del área. El hass tiene varias floraciones al año, o sea, hay cosechas casi todo el año, unos diez meses.

¿Cómo es para madurar?

Otro punto a favor. El hass es muy estable, usted sabe que en tres o cuatro días ya maduró; podemos decir que el hass es un tiro fijo, no falla, no le pueden meter gato por liebre con la maduración.

¿No siente que el hass va perdiendo por cosecharse tan largo, allá en México?

Jamás. Analice: un hass lo cortan hoy del árbol en México y ya mañana lo están empacando en el día y por la noche sale de viaje, en cuatro días está en Costa Rica. Se puede decir que se apea del árbol casi que directo a la mesa.

Después de que uno lo parte, ¿cuánto aguanta?

El secreto es que si uno parte un hass y va a meter a la refrigeradora la mitad que no se comió, le deje la semilla para que no se le ponga negra.

¿Cómo se lleva el hass con el pan y el salchichón, por ejemplo?

De maravilla, por tener tan buena grasa cuando uno se hace un sánguiche de pan con salchichón no se ocupa ni mantequilla, con solo el aguacate untado es una sabrosera.

Le voy a explicar algo. La grasa natural del aguacate, que repito es buena para el cuerpo, contrarresta la grasa no tan buena del salchichón, así que es la perfección total. Digamos que se aplica el refrán: ‘quien peca y reza, empata’, porque la grasa buena hace contrapeso para que el salchichón no golpee el estómago.

¿Qué tan bueno sale el hass cuando uno compra varios?

Uno va más a la segura, se pueden comprar a ojos cerrados porque es casi un hecho que el 100% sale bueno. Quien compra mil colones de aguacates hass puede estar tranquilo de que todos los que le den se los va a comer.

Por cierto, ¿no cree que es un aguacate muy pequeñito?

El tamaño es perfecto, es pequeñito pero matón.

Prefiere el criollo

La chef profesional Candy Zamora, quien semana a semana nos antoja con sus recetas de cocina en nuestras páginas, nos dice que para ella un buen guacamole es con aguacate criollo porque aguanta más.

“Es mejor el criollo para ponerle a un sánguche o para una ensalada, siento que el hass se oxida y se madura muy rápido, a diferencia del criollo. El hass al madurarse rápido sabe amargo.

“Yo prefiero el criollo, incluso para recetas de pastelería, es más tipo mantequilla: para hacer queques, para sustituir por huevo, para hacer un montón de cosas prefiero el criollo. Para platillos, igual por color, sabor y cremosidad”.

Eduardo Vega

Periodista. Bachiller en Análisis de Sistemas de Información. Egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Miembro activo de la Federación de Periodistas Deportivos de América y miembro activo de la Asociación Internacional de Prensa Deportiva.

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