Eduardo Vega.14 abril
El padre Toto y su grupo de comunicación atrajeron la mirada mundial con las fotos de los feligreses en las bancas. Foto AFP.
El padre Toto y su grupo de comunicación atrajeron la mirada mundial con las fotos de los feligreses en las bancas. Foto AFP.

Tiquicia volvió a ser noticia en el mundo y en esta oportunidad gracias al sacerdote Víctor Jiménez, de la parroquia Nuestra Señora de Fátima, en Hatillo 3.

Este padre dio de qué hablar en el país y fuera de él, por la linda iniciativa de poner en las bancas de la iglesia, las fotografías de los feligreses que usualmente iban a misa y que ahora no pueden porque el coronavirus tiene los templos cerrados.

Ese hermoso detalle, realizado el domingo 29 de marzo, atrajo las miradas de agencias de noticias de Francia e Inglaterra, que llegaron a tomar fotos de la ocurrencia de Jiménez y que reproducen sus notas por gran parte del planeta.

El sacerdote, a quien le dicen el padre Toto de cariño, se puso a coquear, junto con el grupo de comunicación de la parroquia, ideas para estos tiempos de coronavirus e iglesias cerradas, por lo que se le ocurrió pedirles a los feligreses que mandaran sus fotos familiares para pegarlas en las bancas.

Familias enteras de Hatillo 3, y comunidades cercanas, mandaron sus fotos. Foto AFP.
Familias enteras de Hatillo 3, y comunidades cercanas, mandaron sus fotos. Foto AFP.

En La Teja les trajimos una nota de este tema el pasado 2 de abril, además, la parroquia lo publicó en sus redes sociales y se hizo un positivo escándalo de la idea, por lo que la AFP (agencia de noticias de Francia) y Reuters (agencia de noticias de Inglaterra) se fueron para Hatillo 3 y conversaron tamaño rato con el padre Toto.

Bulla en los corazones

Después de este bullón mundial volvimos a buscar al ahora famoso mundialmente padre Toto, una vez que pasó la Semana Santa.

“La Iglesia tiene un mensaje que dar y que hacer llegar a su pueblo de todas las formas posibles. Esta forma fotográfica fue una de ellas y gracias a Dios gustó mucho”, explica el sacerdote Jiménez.

Desde los más pequeñitos de la casa hasta los abuelitos están en las bancas de la parroquia Nuestra Señora de Fátima. Foto AFP.
Desde los más pequeñitos de la casa hasta los abuelitos están en las bancas de la parroquia Nuestra Señora de Fátima. Foto AFP.

“En estos tiempos de aislamiento el corazón nos dicta que tenemos que estar con el otro, con el vecino, con el que necesita. Nuestra iniciativa hizo bulla en los corazones de la comunidad, el país y el mundo, porque los corazones tienen necesidad del hermano, del familiar, del prójimo, de la comunidad”, agregó el padre Toto.

Pero, ¿qué le dejó ese bullón mundial al padre?

Como Iglesia, en todo el mundo, hemos descubierto un púlpito digital muy útil y necesario, sabíamos que estaba ahí, pero no lo habíamos explotado como se debía.

El padre reconoció que la iglesia descubrió el poder de las redes sociales. Cortesía.
El padre reconoció que la iglesia descubrió el poder de las redes sociales. Cortesía.

“Estoy convencido que a partir de esta época mundial de coronavirus, ninguna iglesia del mundo tendrá excusas para no buscar espacios en las redes sociales y aprovecharlos para llevar el mensaje de Dios. Demostramos, con el papa Francisco a la cabeza, que somos iglesia desde cualquier plataforma”, respondió.

Pasada la pandemia, explica el padre Toto, la iglesia debe provocar que esas fotografías se vuelvan a convertir en feligreses en las bancas. Foto AFP.
Pasada la pandemia, explica el padre Toto, la iglesia debe provocar que esas fotografías se vuelvan a convertir en feligreses en las bancas. Foto AFP.
Gran reto

Le alegra el escándalo universal que hizo la iglesia de una barriada del sur como Hatillo 3.

"Eso evidencia que toda crisis trae una enseñanza y parte de esta es que sí, sí podíamos hacer lo que se pensó que era imposible: ser Iglesia, ser amor, ser hermanos, ser uno para todos, desde la poderosa fe de una foto o una red social”.

A pesar de estar la iglesia vacía y de tocar las campanas incluso a media noche, los feligreses siempre respondieron al llamado del Santísimmo. Cortesía.
A pesar de estar la iglesia vacía y de tocar las campanas incluso a media noche, los feligreses siempre respondieron al llamado del Santísimmo. Cortesía.

Ahora bien, muy linda la idea, muy lindas las fotos y demasiado agradecido con la presencia de agencias de noticias mundiales y de periódicos ticos como La Teja, pero eso más bien le lanzó un reto al padre Toto.

“Ahora se viene el gran reto de que toda esta demostración de fe y de amor del uno con el otro, no se quede en las redes sociales.

El padre seguirá dando misa virtual y las fotos seguirán en las bancas hasta el fin de la pandemia. Foto AFP.
El padre seguirá dando misa virtual y las fotos seguirán en las bancas hasta el fin de la pandemia. Foto AFP.

"Hemos demostrado que todos y que cada uno es Iglesia, pero al finalizar la cuarentena y cuando todo vuelva a la normalidad, debemos lograr, los sacerdotes, hacer todo a la inversa, que la foto provoque el regreso de la persona física”, aclaró.

Pero, ¿logró el padre realmente sentir a la gente mediante las fotografías?

“Usted sabe que sí. Yo sabía que mi comunidad estaba ahí, la sentía en cada misa, en cada evento que transmitimos por redes sociales, en cada toque de campanas que, incluso, motivaba que algunas personas, fuese la hora que fuese, se vinieran a las afueras de los portones a hincarse, eso me dejó claro que estaban y que respondían con su fe al llamado. Los sentí y mucho”, respondió.

¡Cristo Resucitó! Gritó por primera vez la parroquia de Hatillo 3 sin tener un feligrés en sus bancas, porque estaban en las redes sociales participando virtualmente. Cortesía.
¡Cristo Resucitó! Gritó por primera vez la parroquia de Hatillo 3 sin tener un feligrés en sus bancas, porque estaban en las redes sociales participando virtualmente. Cortesía.

Para Jiménez la respuesta de la gente demuestra que la fe se interpone a cualquier pandemia o mal que atraviese el mundo.

“En estos tiempos en los que enfermedad, muerte y virus están presentes, Hatillo 3 y todas las iglesias del país, lograron sacar lo positivo de lo negativo.

"No estuvieron las iglesias cerradas, al contrario, cada hogar fue una iglesia, se multiplicaron gracias a Dios”, concluyó el sacerdote, quien asegura que las fotos se van a quedar hasta que las autoridades de Salud vuelvan a considerar que es prudente abrir las iglesias.