Redacción .Hace 5 días

Los respiradores artificiales son el instrumento que les permite a las personas más afectadas por los efectos del coronavirus mantenerse con vida.

Este es uno de los prototipos que proponen en el TEC para ayudar a la CCSS. Foto: Cortesía TEC
Este es uno de los prototipos que proponen en el TEC para ayudar a la CCSS. Foto: Cortesía TEC

La falta de este equipo es el que ha hecho la diferencia entre la vida y la muerte en otros países como Italia y España, cuyos médicos han tenido que decidir a qué persona se lo dan porque son más los enfermos que los respiradores disponibles.

En Costa Rica no hemos llegado a ese grado y el esfuerzo de las autoridades del Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social es para que no que no suceda.

Para ello, la Caja recibió el aval de la Contraloría General de la República para mandar a comprar 90 respiradores que llegarán al país en las próximas dos semanas y otros 80 más que ingresarán en mes y medio, según dijo el presidente ejecutivo de la institución, Román Macaya.

Conscientes de esta importancia y con el fin de reducir los tiempos de respuesta y evitar que la gente muera por esta causa, grupos de investigación del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) trabajan para crear respiradores artificiales fáciles de crear y más económicos.

Una de las propuestas es de la Escuela de Ingeniería en Producción Industrial con un diseño original de un respirador mecánico, creado con piezas de bajo costo e impresos en 3D y con materiales acrílicos.

Otra de las propuestas que impulsa el TEC es un respirador que se basa en un conjunto neumático de pistones y adaptadores especiales que presionan la bolsa que produce el oxigeno, con la capacidad de controlar la presión de aire que se la da al paciente.

El modelo está basado en un prototipo de origen inglés que ya existe a nivel comercial y que de igual manera tiene la ventaja de ser de bajo costo y ser fabricado rápido, este es impulsado por la escuela de Ingeniería en Materiales y la maestría en dispositivos médicos, quienes han recibido insumos de empresas patrocinadoras.

“Se sabe que para que estos equipos sean producidos para uso en hospitales se requiere de varios protocolos a seguir; sin embargo, no podemos esperar a que tengamos todos los protocolos para iniciar el diseño e implementación. Es mejor tener un prototipo ya probado y en espera de los protocolos para acortar el tiempo en caso de una emergencia” indicó el ingeniero Adrián Quesada, docente de la Escuela de Ciencia e Ingeniería de los Materiales y parte del grupo investigador.