Eduardo Vega.15 febrero

El ultradeportista español Rubén López rompió dos marcas.

No solo logró que se donaran 8 toneladas de comida para la Asociación Obras del Espíritu Santo en vez de las 5 que eran la meta, sino que además superó su propio récord Guinness de dos días pedaleando en una bici estacionaria. Dejó la marca en tres días.

Entre el mediodía del viernes 12 y el mediodía del 14 de febrero, Rubén no dejó de pedalear con el único objetivo de que nos solidarizáramos con las miles de pancitas que las Obras del Espíritu Santo deben llenar todos los días.

El abrazo del padre Sergio con Rubén conmovió a todos, ambos lloraron por la ayuda a los niños. Cortesía.
El abrazo del padre Sergio con Rubén conmovió a todos, ambos lloraron por la ayuda a los niños. Cortesía.

Por medio del Sinpe Móvil 8367-7000, mucha gente se puso a donar. Con la plata, la gente de Obras compró alimentos, dijo el sacerdote Sergio Valverde.

Algunas personas dejaron sus donaciones en los centros de recolección como supermercados Peri, Saretto, Súper Compro, Súper Fácil, Maxiconsumo, Avenida 10 y Cuesta de Moras, Walmart, AMPM y Fresh Market. Lo mismo hicieron en Pequeño Mundo, tiendas Ekono y Sol Naciente.

Rubén celebró a lo grande en Cristo Rey, no por el Guinness sino por la solidaridad del país. Cortesía.
Rubén celebró a lo grande en Cristo Rey, no por el Guinness sino por la solidaridad del país. Cortesía.

El sacerdote Sergio Valverde estaba muy agradecido por la labor de Rubén y le reconoció que, si bien pudo irse a lugares bien finos a romper su récord, eligió hacerlo en las instalaciones de la Obras del Espíritu Santo, en el barrio Cristo Rey de San José.

“Eso que sí es un récord de amor, de bendición. Hablamos de un récord de vida y esperanza”, dijo el cura.

Los dos hombres de acero, el religioso y el deportista, al cumplir las 72 horas “de vida, esperanza y bondad por los más necesitados”, como las llamó Valverde, se dieron un abrazo y lloraron de alegría.

"¡Gracias Costa Rica"! Gritó Rubén tras pedalear en una bicicleta estacionaria 72 horas y ayudar a recolectar no 5 sino 8 toneladas de comida. Cortesía.

Rubén se bajó de la bicicleta en medio del himno de España y entre abrazos de chiquitos de las Obras del Espíritu Santo.

“Esto es por los niños de Costa Rica. Es de admirar al país, que se solidarizó y aportó alimentos que tanto se necesitan. El evento era para eso, no tanto por el récord, pero sí para la donación solidaria. Me llena de orgullo que el pueblo respondió”, dijo.

Se necesita más colaboración del país porque Rubén no se queda quedito. Ya casi viene su segundo reto, será entre el 20 y 21 de febrero y se llama Ruta de los volcanes.

“Recorreré más de 260 kilómetros en menos de 36 horas, es más, quiero hacerlo en menos de 30 horas sin parar, en medio de los volcanes Rincón de la Vieja, Miravalles y Tenorio”, explica el ultradeportista, quien también espera que donemos otras cinco toneladas de jamita.