.3 septiembre
Muchos de los escolares de hogares humildes lo que reciben en los comedores es la única comidita del día.
Muchos de los escolares de hogares humildes lo que reciben en los comedores es la única comidita del día.

Con la firmeza que se esperaba, este martes los diputados le entraron con todo a la aprobación, en primer debate, de la ley que prohíbe las huelgas en los servicios esenciales, y una de las áreas son los comedores escolares.

Los sindicatos de educadores, a quienes les importan solo sus beneficios, no tuvieron ningún reparo en que este lunes y martes no hubiera quien les diera un bocadito a los estudiantes.

El objetivo general del programa de comedores escolares es claro: “Proporcionar una alimentación complementaria nutritiva a los estudiantes de los Centros Educativos Públicos de todo el país, provenientes de familias en condición de pobreza o pobreza extrema que contribuya a mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje y su permanencia en el sistema educativo”.

Y decir alimentación complementaria es muy ambicioso, porque la realidad es que para la gran mayoría de estos escolares lo que reciben en estos comedores es la única comidita en todo el día.

El lunes, el primer día de huelga, los alumnos de bajos recursos no pudieran recibir alimentación en 166 comedores que permanecieron cerrados. Cifras preliminares de este martes, hablan de 123 comedores cerrados y 21,930 estudiantes afectados.

Los diputados, encabezados por Carlos Ricardo Benavides, de forma muy atinada, incluyeron la atención en estos comedores como servicio esencial luego de la huelga sindical en contra de la reforma fiscal, que se realizó a finales del 2018, que afectó el servicio de comedores en escuelas y colegios.

La diputada del Partido Integración Nacional (PIN), Patricia Villegas, explicó que con el proyecto de ley se impide que con una manifestación se violente el derecho a la nutrición de los menores.

Y es que en la huelga del 2018, el 39% de los comedores escolares se mantuvieron cerrados. La iniciativa fue sometida a una serie de consultas con instituciones como el MEP, el IMAS y el PANI, las cuales manifestaron su apoyo y no encontraron problemas legales con la misma.

Urge que los legisladores responsables con Costa Rica empiecen a meter a los sindicalistas en cintura, el daño ha sido demasiado...