Shirley Sandí.8 agosto, 2019

Dos de las personas que denunciaron al exsacerdote Mauricio Víquez Lizano por supuestos abusos sexuales, viajarán a Ciudad de México en los próximos días para pedirle a los ciudadanos de ese país que avisen a las autoridades ticas sin conocen su paradero.

Anthony Venegas (izquierda) y Michael Rodríguez denunciaron ante el Vaticano al excura Mauricio Víquez. Fotografía: Jorge Navarro
Anthony Venegas (izquierda) y Michael Rodríguez denunciaron ante el Vaticano al excura Mauricio Víquez. Fotografía: Jorge Navarro

El excura se encuentra prófugo de la justicia desde enero pasado, cuando trascendió que se interpuso una denuncia penal en su contra por un supuesto abuso sexual contra un menor de edad, dicha causa prescribe a finales de setiembre, cuando hayan transcurrido 10 años desde que la presunta víctima cumplió la mayoría de edad.

Sobre Víquez también se interpusieron nueve denuncias canónicas por el mismo delito, no obstante, a nivel penal ya prescribieron.

Michael Rodríguez y Anthony Venegas son quienes viajarán a suelo azteca, ellos fueron monaguillos del exsacerdote en las iglesias de Patarrá y Tres Ríos. Ambos aseguran que sufrieron abusos sexuales como tocamientos, masturbaciones colectivas y penetraciones hace más de 20 años.

Noticiero

Ellos viajarán a México pues no quieren que la última acusación prescriba.

3 días estarán los denunciantes en México.

“Llegaremos allá el 12 de agosto y estaremos aproximadamente tres días en Ciudad de México. Estamos siendo apoyados por Juan Manuel Estrada, quien fue postulado al premio Nobel de la Paz en el año 2018 por su importante labor en favor de la infancia por medio de la Fundación Find. Él se ha encargado de gestionar el contacto con varios medios de comunicación de ese país”, comentó Rodríguez.

Michael indicó que el 13 de agosto tendrán una participación en vivo en un noticiero de alcance nacional llamado Milenio. Además, se les coordinó un espacio para poder compartir con personas que fueron abusadas sexualmente por miembros del clero mexicano.

El exsacerdote Mauricio Víquez Lizano se encontraría en México. Foto: Adriana Araya
El exsacerdote Mauricio Víquez Lizano se encontraría en México. Foto: Adriana Araya

“Estamos preocupados por la pronta prescripción de la causa penal, que se dará a finales de setiembre próximo, por eso es que acudimos al pueblo mexicano para solicitar su colaboración y así dar con el paradero de Mauricio Víquez , evitando así que los delitos cometidos queden impunes.

“Además, queremos trasmitir el mensaje a otras víctimas de abuso sexual para que rompan el silencio y denuncien a sus agresores. La violencia sexual en todas sus manifestaciones debe ser erradicada de nuestra sociedad, trabajo, familia, centros de estudio y figuras de poder político y religioso”, indicó Rodríguez.

“Solo rompiendo el silencio y llevando a la justicia a quienes lo han hecho, es como podemos ir cambiando un mal que ha destruido vidas por años”, Michael Rodríguez, víctima de abusos.

Víquez forma parte de la lista de los más buscados de la Interpol y las autoridades aseguran que está escondido en México.

Cualquier denuncia se puede brindar a la línea confidencial 800-8000-645 del OIJ o al WhatsApp 8-8000-645.

Más tiempo

En el pasado mes de mayo, el presidente Carlos Alvarado firmó la ley llamada Derecho al tiempo, que le da más tiempo para denunciar a sus agresores a las personas que fueron víctimas de abusos sexuales cuando eran menores de edad.

Con la reforma del artículo 31 del Código Procesal Penal, la iniciativa amplía el plazo de prescripción de 10 a 25 años, una vez que la víctima cumpla la mayoría de edad, permitiendo que sea posible denunciar hasta los 43 años.

La reforma se basa en evidencia médica y psicológica. Se estima que los traumas por agresiones sexuales en personas menores de edad afectan partes del cerebro que se usan para recordar hechos pasados y estructurar un relato sobre ellos. Con el cambio se le da a las víctimas el tiempo necesario para reconstruir los hechos, tomar fuerza tras esa situación desgarradora e ir a relatar los hechos ante los tribunales.