Rocío Sandí.14 mayo
Turrubares tiene unos 9 mil habitantes y una extensión de tierra de 415 kilómetros cuadrados. Foto: Feffrey Zamora.
Turrubares tiene unos 9 mil habitantes y una extensión de tierra de 415 kilómetros cuadrados. Foto: Feffrey Zamora.

Turrubares es el único cantón del país que se ha librado de que alguno de sus habitantes pierda la vida a causa del covid-19.

Los datos del Ministerio de Salud, con corte al miércoles 12 de mayo, detallan que durante los 14 meses de pandemia ese cantón josefino solo ha registrado 195 contagios del virus, de los cuales 26 están activos y 169 ya se recuperaron.

En cuanto a contagios el único cantón que ha tenido menos es Dota con 160, pero ahí se han dado tres muertes, una de ellas fue la del alcalde Leonardo Chacón.

Giovanni Madrigal, alcalde de Turrubares, dice que la poca población que hay y el respeto de la gente a las medidas sanitarias son parte de las claves para que la pandemia no los haya golpeado tan fuerte, pero sabe que no deben descuidarse.

El cantón tiene muy poco desarrollo comercial. Foto: Jeffrey Zamora.
El cantón tiene muy poco desarrollo comercial. Foto: Jeffrey Zamora.

“Entre las valoraciones que hemos hecho sobre el tema está el factor poblacional, aunque los datos más oficiales son del 2011, sabemos que en el cantón viven unas nueve mil personas y se estima que habitan unas 15 por kilómetro cuadrado, por lo que hay mucho distanciamiento entre las familias.

“Tenemos un sistema de salud robusto y eso también ayuda mucho, hay Ebais y también un CAIS bastante cercano que permite a la gente recibir atención médica pronta, algo fundamental en momentos como los que vive el país”, explicó.

Incluso, las autoridades de Salud hacen un esfuerzo importante para evitar que los adultos mayores se expongan a contagios, el personal de salud está haciendo los chequeos de control de muchos de sus habitantes visitando las casas.

Las personas que van a misa usan la mascarilla como debe de ser y mantienen el distanciamiento entre burbujas. Foto Jeffrey Zamora.
Las personas que van a misa usan la mascarilla como debe de ser y mantienen el distanciamiento entre burbujas. Foto Jeffrey Zamora.
Malicia campesina

La periodista Mercedes Agüero es oriunda de Turrubares y aunque concuerda con el alcalde en que la poca población en un área tan grande ha sido de gran ayuda para evitar aglomeraciones y brotes de coronavirus, agrega también que la malicia campesina ha jugado un papel importante.

“He ido varias veces a Turrubares durante la pandemia y veo que la gente sabe y entiende que hay un peligro y deben protegerse. Uno ve que las familias cuando están en burbuja llevan una vida normal, pero cuando salen de la casa para ir al Ebais, por ejemplo, cada quien va con su mascarilla bien puesta, igual cuando van a misa, aunque vayan muy pocas personas, usted las ve todas con el cubrebocas, manteniendo la distancia, respetan en todo momento las medidas sanitarias.

“Otro de los aspectos que juega un papel importante es el subdesarrollo comercial que hay en el cantón, que en una situación como la actual ha jugado a favor. San Pablo es la cabecera, pero en realidad no es lugar muy poblado, tiene una plaza de fútbol, una iglesia, la municipalidad, que parece una casa, un Banco de Costa Rica, un par de sodas o minirestaurantes, algunas pulperías y casas dispersas”, contó la comunicadora.

La municipalidad parece una casa. Foto: Jeffrey Zamora.
La municipalidad parece una casa. Foto: Jeffrey Zamora.

También uno o dos bares, pero no hay ni siquiera un minisúper o centros de reunión importantes que se presten para aglomeraciones.

“Yo soy de La Esperanza de Carara y es un pueblo en el que no hay ni cincuenta personas, es realmente despoblado, con decirle que en la escuela hay tres alumnos, nada más, entonces el riesgo de contagio que tienen los estudiantes es realmente bajo, es una escuela unidocente donde la educadora puede colocar en el aula los tres niños con la suficiente distancia para que ninguno corra riesgos.

“Otra de las cosas que en Turrubares nunca se ve es un bus lleno, ni siquiera en el centro, por lo general cuando alguien necesita ir a hacer un mandado, comprar algo en Orotina o Puriscal, que son lugares cercanos, cada quien va en su carro o busca transporte privado.

Esta es la escuela Clodomiro Picado y está en San Pedro de Turrubares. Foto: Jeffrey Zamora.
Esta es la escuela Clodomiro Picado y está en San Pedro de Turrubares. Foto: Jeffrey Zamora.
Vigilancia y coordinación

La vigilancia por parte de las autoridades del cantón y la coordinación que tienen entre ellas también ayuda a que todo fluya de la mejor manera.

“En cada municipalidad hay una comisión de emergencias en las que nos reunimos representantes del municipio con gente del Ministerio de Salud, la Caja, la Fuerza Pública, los Bomberos y otras instituciones y entre todos tomamos decisiones”, dijo el alcalde.

“Hemos sentido a la población receptiva y muy positiva a la hora de aplicar medidas y cierres, todos entienden que es por su bien. También la Fuerza Pública hace contantes recorridos para verificar que se cumplan los protocolos”, agregó.

En el cantón se han dado algunas actividades en las que ha tenido que intervenir la policía, pero han sido mínimas y se han logrado controlar a tiempo.

26 casos activos tiene Turrubares