Revista Perfil

Gisela Sánchez Maroto, Presidenta del BCIE: “todo en la vida está conectado”

Nuestra portada de febrero es la primera mujer en dirigir el Banco Centroamericano de Integración Económica y la tercera costarricense, tras 30 años de no haber ningún nacional en ese cargo.

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Gisela Sánchez, en portada de revista Perfil febrero 2024

A toda nuestras citas para la producción de fotografías y la entrevista, llegó minu- tos antes de la hora y a mis preguntas por WhatsApp respondió en menos de 5 minutos, siempre.

A pesar de su cargadísima agenda de trabajo, se tomó todo el tiempo del mundo para Perfil y contarnos quién es ella y cómo accedió a uno de los cargos ejecutivos más altos y demandantes de la región.

Sencilla, sonriente, segura de sí misma y con mucha prestancia y facilidad para la fotografía, así es Gisela Sánchez Maroto, profesional de altísimo vuelo, formada en la educación pública de nuestro país, quien es la primera mujer en ostentar la presidencia del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y la ter- cera costarricense, tras los periodos de Rolando Ramírez Paniagua (1988-1991) y Federico Álvarez (1991-1993).

A la sesión de fotografías llegó también su madre, Ana Maroto Rojas, amiga y con- fidente fiel, que habla con orgullo y profunda satisfacción de los extraordinarios logros de su hija. (Ver, Recuadro 1).

Gisela Sánchez, en portada de revista Perfil febrero 2024

Nombramiento en BCIE

Perfil: ¿Cómo llegó la propuesta para concursar al puesto del BCIE?

GSM: “Fue en setiembre del 2023, el Presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles, me convocó a una reunión un lunes en Casa Presidencial y me propuso directamente si quería presentarme como candidata por el país a la presidencia del BCIE.

“Para nada lo tenía pensado, no estaba en mi radar algo así y casi me da un infarto... Esta propuesta llegó a mi vida y el concurso se cerraba esa misma semana, así que el Presidente me dice que lo piense rápido, pues no había mucho tiempo, me insistió que tenía todos los atestados y muchas posibilidades y que su Gobierno quería apoyar a una mujer y esa era yo.

“Me fui en shock para mi oficina y lo primero que hice fue hablar con mi jefe, Rodolfo Tabash --CEO de Bac--, quien quedó tan sorprendido como yo y me preguntó qué iba a hacer, le dije que me sentía honradísima pero no sabía qué hacer. Luego le conté a mi esposo, mi madre y a mis dos hijos y no dormí nada ese lunes porque a eso de las 9 p.m., me llamaron de nuevo de Casa Presidencial para decirme que necesitaban mi respuesta al día siguiente, antes de las 9 a.m.

“Mi jefe me explicó que para aplicar al puesto debía renunciar. Tuve que pensarlo fríamente y muy rápido porque tengo dos hijos estudiando, uno de ellos fuera del país y tengo una empresa social en la que invertí mis ahorros y no deja ganancias. No dormí nada, pedí mucha iluminación, pero mi esposo –Federico Rivera-- me dijo ‘dale, aceptalo’. A él le estaban ofreciendo un puesto fijo en una empresa y, a raíz de esta propuesta, decidió aceptarlo para contar con un ingreso familiar fijo. “Entonces decidí aplicar, si bien estaba muy contenta en el Bac, esta oportunidad no quería dejarla pasar. “El viernes de esa semana, al cerrar las aplicaciones, habían 243 personas concursando y a partir de allí empezó un proceso súper estresante de reclutamiento con una empresa estadounidense; fueron decenas de entrevistas, tests, temas de personalidad, financieros, etc. Tuve que estudiar, hacer exámenes y ya estaba embarcada y había que seguir...

“Seleccionaron a 6 personas (2 salvadoreños, 2 ticos, un hondureño y un guatemalteco) para un puesto de 5 años, renovable por otro periodo igual.

“Este segundo proceso fue intenso pero incluyó personas del BCIE, y constó además de una entrevista de dos horas y media para cada candidato, con todo el directorio en pleno donde debimos hacer una presentación de 10 minutos para mostrar nuestra propuesta de plan estratégico y luego había rondas de preguntas donde solo contábamos con 3 minutos para responder, lo que lo hacía muy estresante.

“Este ha sido un proceso de dos meses muy intensos, estresantes en el que dediqué tiempo completo para estudiar y prepararme para ser reclutada. Fue muy desgastante.

“Luego quedamos 3 personas que participamos en la asamblea de gobernadores, fuimos el guatemalteco (Jaime Diaz, actual vicepresidente), el otro tico (Bernardo Alfaro), y yo. Hubo otra ronda que culminó con una entrevista con los representantes de los 15 países socios del banco (Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, República Dominicana, Panamá, Belice, México, Argentina, Colombia, Cuba, España, República de Corea y República de China en Taiwán), en concreto los ministros de hacienda y presidentes de los bancos centrales.

“Al final, tuve el apoyo de todos los países, excepto de Guatemala y Taiwán, y Cuba se abstuvo.

“Esta oportunidad llegó a mi vida, siempre he estado muy abierta a las oportunidades y a posiciones en las que pueda servir, esa es mi vocación.

Gisela Sánchez, en portada de revista Perfil febrero 2024

“A lo largo de la vida a una le suceden cosas que no se sabe por qué ocurren, pero luego llegan a ser importantes o útiles, porque cuando hice mi maestría escogí el énfasis en finanzas porque según yo quería ser banquera, pero no me gustó tanto y por 20 años hice otra cosa, nunca me había imaginado terminar al frente de un banco. Lo que a una le toca, le toca. Esto me convenía.

Perfil: ¿Quién es Gisela Sánchez?

GSM: “No me defino por títulos ni por experiencia profesional, sino por mi esencia como ser humano; soy una persona muy positiva, trabajadora y ética; me encanta ayudar y servir, me cuesta pedir favores pero me encanta hacerlos; soy soñadora pero aterrizada, soy la mamá de dos hombres casi adultos, soy alegre, gregaria y me encanta tener muchos amigos.

“Mi mamá siempre ha sido muy importante para mí y tengo dos medias hermanas de parte de mi papá. Vengo de familias muy humildes pero trabajadoras y nací en La Peregrina, una comunidad muy popular, en una casa que mi madre compartía con su hermana. Mis padres son los primeros profesionales en sus familias.

“Luego nos mudamos a Curridabat y estudié en el Colegio El Rosario –colegio semiprivado pero no bilingüe— y al entrar a la Universidad de Costa Rica, choqué con la realidad de que quería estudiar ingeniería pero tenía bases poco sólidas en física-matemática y no hablaba inglés, así que me tocó ponerme al día. Siempre tuve beca por excelencia académica y por ser asistente. Me gradué como ingeniera industrial.

“Siempre soñé con estudiar en EE.UU., pero desde la U me preparé y al trabajar en el INCAE, me tocó una jefa que hablaba poco español y me vi obligada a hablarle en inglés y eso me ayudó muchísimo. Aunque mi nivel de inglés no era muy bueno, apliqué a los mejores programas de MBA (master in business administration) y logré entrar a la maestría ranqueada como número uno en MBA. Mi suegro de entonces me prestó la plata y me fui con mi esposo a hacer la especialidad por 2 años.

“Hice un énfasis en finanzas y estrategia en la MBA y aunque mi plan era trabajar en banca, luego lo deseché, me cambié de área pero, las vueltas del destino, finalmente volví a ella.

Gisela Aánchez Maroto a ojos de su madre

Ana Maroto Rojas (77 años) es la orgullosa madre de Gisela Sánchez Maroto; es la mayor de 9 hermanos y, al igual que la familia del padre de Gisela, ambos provienen de humildes familias de Alajuela y Heredia. Él es abogado y doña Ana es licenciada en administración de empresas y fueron los primeros hijos de sus familias en obtener un título universitario.

Cuando Gisela tenía un año comenzó a laborar en el Hospital San Juan de Dios y allí fue subjefa y luego jefa de un departamento. Gisela es su única hija.

Gisela Sánchez, en portada de revista Perfil febrero 2024

“Desde muy pequeña, Gisela ha sido excelente hija; es obediente, educada, llevadera, siempre sobresalía desde la escuela. Es muy diplomática y no es nada grosera. Nunca tuve que sentarme con ella a hacer tareas. Con solo 5 años aprendió a leer solita y como a los 9 a tocar guitarra y órgano.

Gisela tiene dos medias hermanas por parte de su padre, con quien siempre se ha llevado muy bien.

“Solo felicidades me ha dado Gisela, Dios me bendijo con una hija como ella que siempre está pendiente de mí; su padre y yo estamos muy satisfechos con ella”, confiesa orgullosa esta menuda y simpática mujer.

Perfil: ¿Dónde ha trabajado a lo largo de la vida profesional?

GSM: “Mi primer trabajo fue en el Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible del INCAE, como investigadora en proyectos de infraestructura de transporte y turismo, y luego me promovieron como administradora del Centro.

“Estuve 4 años y medio en el INCAE y recién casada me fui a hacer la maestría a EE.UU., y trabajé un corto tiempo en el City Bank. Aunque tenías varias ofertas de empleo en Norteamérica, regresé a Costa Rica para trabajar con la Fundación Avina como gerenta de inversiones estratégicas y estuve por 3 años.

“Fue en Avina que quedé embarazada y renuncié para cuidar de mi hijo por lo menos 5 años, y para ello me monté la empresa consultora (Global Endeavours), yo era la única empleada y gracias a mi red de contactos hice consultorías en la región y trabajé para Grupo Pelas en todo Centroamérica, para el Gobierno de Guatemala, escribí dos libros (”El potencial competitivo de Guatemala” y otro sobre sostenibilidad en ese país), y anduve por toda la región con mis hijos y mi mamá de nana. Trabajaba de noche porque de día cuidaba de mis hijos.

“Cuando mi hijo menor tenía 3 años, hice un estudio de factibilidad para entrar en el negocio de tiendas de conveniencia para la Florida Ice and Farm Company (Fifco) y allí conocí a Ramón Mendiola, quien me ofreció luego el puesto de gerenta de relaciones corporativas y sostenibilidad en el que trabajé por 14 años. Estaba feliz en Fifco cuando un día me llamó Rodolfo Tabash, el CEO del Bac para proponerme un trabajo en temas de estrategia –que es lo que más me gusta hacer— y allí estuve por 2 años y medio hasta este nombramiento en el BCIE.

Perfil: ¿Qué expectativas de trabajo tiene con el BCIE especialmente luego de las recientes crisis reputacionales del banco?

GSM: “Este es un gran reto y mis expectativas son en el corto y largo plazo. En el corto, el BCIE tiene una gran trayectoria de 60 años de funcionamiento, una excelente calificación de riesgo (Doble AA), una cartera robusta y muchas oportunidades de fortalecer su gobernanza, su eficiencia y austeridad. Mis 3 prioridades inmediatas son mejorar la eficiencia y reducir gastos, por lo que el presupuesto para 2024 será significativamente menor; no estamos contratando para plazas vacantes y hemos reducido contratos.

“La prioridad 2 y la más importante, está relacionada con transparencia y ética, hay que fortalecer controles y estamos evaluando las denuncias que se han realizado, incluidas las de medios de comunicación. Mi compromiso es de mano dura y sanción, y fortalecer el control integral de riesgo y establecer políticas anticorrupción. La tercera prioridad es la de fortalecer la gobernanza del banco, para que cada sector asuma lo que le corresponde.

“En el largo plazo, vamos a diseñar la estrategia 2024-2029 con una transformación del BCIE como catalizador de una Centroamérica próspera, inclusiva y sostenible. Aplicaremos una estrategia de triple valor (*), maximizando el impacto de social y ambiental, otro de excelencia operacional y un tercero de gobernanza y transparencia. En resumen es una propuesta enfocada en ética, transparencia, eficiencia, agilidad y austeridad. Tengo un compromiso inquebrantable con la ética y la transparencia”.

(*) Una estrategia de triple valor es aquella en la que se trabaja tres dimensiones, económica, social y ambiental, con la misma rigurosidad y con el mismo nivel de prioridad para la organización o la empresa.

Perfil: ¿Cuales han sido los desafíos más grandes en su carrera?

GSM: “Definitivamente es Nutrivida (ver recuado No 2). Este proyecto me ha generado humildad y resiliencia. He cometido todos los errores posibles y los seguiré cometiendo pero es una de las experiencias más retadoras porque nos sigue costando lágrimas de sangre a mi esposo y a mí.

“También fue un gran desafío trabajar en la estrategia de Fifco en mis primeros años allí porque era un modelo de negocio que no conocía muy bien.

Gisela Sánchez, en portada de revista Perfil febrero 2024

“Ahora tengo una tarea titánica con el BCIE pero me reconforta pensar que es por el bien de la región y una se queda y lo enfrenta por decisión propia, porque los primeros seis meses al comenzar un trabajo son fuertes, pero las cosas pasan y una se acomoda.

Perfil: ¿Cómo organiza su tiempo entre la vida profesional, familiar, personal y espiritual?

GSM: “Me levanto todos los días a las 5 a.m. para hacer ejercicios funcionales por una hora y, aunque tenga sueño, los hago porque eso me da energía. También escucho una meditación diariamente.

“Los fines de semana me doy espacios personales, de pareja y familiar. Me gusta mucho hacer jardinería, soy amiguera y siempre saco rato.

“Si algo he aprendido es que si algo es importante para una, logramos sacar el rato y emprender esas tareas”.

Este importantísimo cargo al que es difícil llegar para ninguna mujer, llegó a la vida de Gisela Sánchez Maroto a sus casi 50 años, con una exitosa carrera profesional y de vida, con hijos grandes, paz y sabiduría en su corazón y con un proyecto de largo plazo que la ilusiona muchísimo y que asumiría al lograr jubilarse, su “niña” Nutrivida.

Gisela Sánchez, en portada de revista Perfil febrero 2024

¿Cuidar o trabajar? el dilema de las madres trabajadoras

Gisela Sánchez Maroto, como muchas otras mujeres profesionales trabajadoras, enfrentó el dilema de renunciar a su trabajo para dedicarse a criar a sus hijos en sus primeros años de vida.

Otras muchas mujeres no tuvimos esa opción o ni siquiera nos la planteamos y, al igual que hace décadas, este es un fenómeno local y global que nos confronta con nuestros deseos de quererlo todo y no renunciar a nada.

Le preguntamos, entonces, qué consejos le daría a las jóvenes madres que han renunciado a un cargo medio o alto para vivir su maternidad tranquilas y disfrutar de sus bebés y esto fue lo que nos dijo:

“Una profesional que decide tener familia y renuncia para cuidar de sus hijos en plena carrera profesional, debería no desligarse del ámbito laboral. En mi caso, la consultoría fue la fórmula perfecta que permitió mantenerme conectada al ámbito laboral y cuidar de mis dos hijos pequeños por mas de 5 años y medio.

“Gracias a ello, pude administrar mejor mi tiempo y me mantuve conectada con compañías que me permitirían luego volver al trabajo tradicional con un mejor puesto que el que tenía cuando renuncié.

“Hay que explorar varias opciones como las de ser profesora, consultora, asesora o mentora, lo ideal es hacer cualquier cosa que le permita a una conciliar maternidad y profesión sin provocar un hueco en currículo profesional de una; dichosamente, ahora lo que queremos es más flexibilidad y los nuevos esquemas híbridos de trabajo de muchas empresas, permiten combinar mejor ambas cosas”.

Nutrivida, el proyecto de su vida

Una condición de subnutrición que padeció de niña Gisela Sánchez, la llevó al proyecto más importante y satisfactorio de su vida. La idea surgió en un programa de liderazgo que llevó hace 12 años, donde debía hacer un proyecto social y fue cuando nació la idea de Nutrivida, proyecto nutricional que ayuda a nutrir con alimentos de calidad a infantes en sus primeros 1.000 días de vida –nueve meses de embarazo y los 2 primeros años de vida--, un periodo fundamental para su desarrollo físico y potencial.

“Hice un business plan y coincidió con una solicitud de mi exjefe Rodolfo Jiménez Borbón, de Fifco, quien me pidió hacer un proyecto social inspirado en un artículo del Dr. Muhammad Yunus, --emprendedor social, economista y banquero bangladesí, fundador del Banco Grameen y Premio Nobel de la Paz--.

“Entonces me fui a Bangladesh a conocer al Dr. Yunus y resultó ser una gran experiencia, le propuse una alianza con Fifco pero no fue hasta que lo volví a ver de nuevo en Haití dos años después, cuando le presenté Nutrivida y me solicitó incluir a Haití en el programa para ser socio.

Así surgió este proyecto de fabricación de alimentos de alta calidad nutricional que se venden a bajo costo y consta de sopas y bebidas, donde se eliminó el glutamato monosódico, la sal y el azúcar, pero contienen una bomba de micronutrientes, vitaminas y minerales.

En 2022, Fifco ofreció venderle a Gisela Sánchez Nutrivida y con el apoyo de su segundo esposo –su madre, su padre y sus hijos no estuvieron de acuerdo—, invirtió sus ahorros y la adquirió, aunque Fifco le dio una donación que les ha permitido seguir con el negocio. El 31 de octubre del 2022 cerraron el traspaso.

Actualmente, Nutrivida tiene un portafolio de 14 productos nutricionales que se venden en todos los supermercados del país, así como a hospitales, escuelas y hogares de personas adultos mayores gracias a su bajo costo y alta calidad nutricional.

Gisela Sánchez, en portada de revista Perfil febrero 2024

En esta década, Nutrivida ha ofrecido alimentos de alta calidad y bajo costo a 2.700.000 personas en Costa Rica, Nicaragua, Centroamérica, Venezuela y Haití.

La planta de producción está en Lagunilla de Heredia y cuenta con 7 empleados y su esposo, Federico Rivera, es el gerente general, aunque también es el presidente del cluster de Medical Devices en Costa Rica.

Secretos para un exitoso liderazgo femenino

Gisela Sánchez detalla los elementos para sobrellevar exitosamente el liderazgo femenino en puestos de poder:

Confiar y utilizar las habilidades femeninas de las que carecen los hombres, como es la forma en que las mujeres usamos el cerebro, con pensamiento en red, lo que nos permite idear diferentes soluciones a un mismo problema.

Cultivar y confiar en nuestra visión de largo plazo y por ello somos tan buenas en planificación.

Potenciar nuestras habilidades de networking; nosotras hablamos más rápido, tenemos más palabras en el vocabulario y ello nos facilita enormemente establecer conexiones.

No tema a pedir (salario, flexibilidad, oportunidades de ascenso y obviar los requisitos de que carecemos cuando aspiramos a un puesto).

Aprovechemos la esencia femenina que nos permite brillar y creérnosla y convertir las aparentes debilidades --como llorar o mostrarnos vulnerables—en fortalezas. Somos seres humanos integrales.

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