Silvia Coto.7 septiembre
Los portones de la casa fueron forrados con unas láminas blancas. Foto de Jorge Castillo
Los portones de la casa fueron forrados con unas láminas blancas. Foto de Jorge Castillo

La casa en Moravia donde se descubrió que unos hombres la usaban para robar combustible del poliducto de Recope era todo un misterio para sus vecinos.

La vivienda está ubicada en el barrio Saint Clare, en San Blas de Moravia, a 150 metros de la cancha de fútbol 5 Torre Fuerte.

La propiedad de gran tamaño tenía un portón con láminas blancas hasta la mitad, pero cuando llegaron los nuevos inquilinos, en mayo pasado, con láminas similares forraron los portones de la casa a la altura de las verjas y no se podía ver nada.

Además en la pura entrada colocaron una cámara de seguridad con alta resolución que permitía ver quien llegaba o se estacionaba en las afueras. Los inquilinos la convirtieron en un fuerte.

También colocaron cortinas con muñequitos en tonos azules con blanco que impedían que se viera lo que ocurría adentro. Las ventanas, según los vecinos, siempre pasaban cerradas.

El caso de la vivienda convertida en ordeñadero de combustible se destapó este viernes cuando el OIJ informó que la sección de Robos y hurtos del OIJ llegó a investigar una toma ilegal en el poliducto del que sacaban combustible de avión Jet A1.

Fue gracias a una visita sorpresa de la dueña que se dio cuenta de que la casa estaba desocupada y además con muchos daños, ya solo la utilizaban para robar el combustible.

Los delincuentes hicieron un túnel y así lograron pegar una manguera a la toma, le pusieron una llave de paso y así sacaban la gasofia.

Funcionarios de Recope pasaron dos días controlando la emergencia. Foto de Jorge Castillo
Funcionarios de Recope pasaron dos días controlando la emergencia. Foto de Jorge Castillo

Los expertos de Recope en este tipo de emergencias han tenido que bretear como locos para controlar la situación. Los trabajos quedaron listos este sábado pues estaban evitando que el combustible llegara hasta una quebrada ubicada a 200 metros.

Los vecinos aseguraron este sábado a la Teja que están sorprendidos con lo que ocurrió pues, según ellos, sí sospechaban que algo pasaba dentro de esa vivienda porque era un puro misterio pero nunca imaginaron que fuera por robo de combustible sino más bien ligado a un tema de narcotráfico.

"Yo llegué a vivir aquí en mayo y ellos unos días después se pasaron a la casa, la taparon toda para que no se viera nada, al principio yo pensé que estaban construyendo porque se veía que estaban movilizando materiales pero la verdad es que en ese momento yo no sospeche nada porque pensé que era que compraron la casa y la estaban poniendo bonita", dijo una vecina que pidió no ser identificada.

La mujer contó que en la casa vivían entre siete y ocho hombres y que uno de ellos hablaba como extranjero, pues en algún momento le hizo una consulta.

“Había de todo, unos eran jóvenes y otros más mayores, yo pensaba que tenía que ver con algo de narcotráfico pero la verdad uno prefiere ni meterse, lo que sí le puedo decir es que venían carros lujosos constantemente, tipo camionetas pero era a cada rato y sobre todo en las noches”, dijo la vecina.

En el lado derecho del portón colocaron cámara lo único. Al ver hacia la casa solo se ven las cortinas. Foto: Silvia Coto
En el lado derecho del portón colocaron cámara lo único. Al ver hacia la casa solo se ven las cortinas. Foto: Silvia Coto

Los pobladores aseguran que nunca les llegó un olor a gasolina, hasta este viernes que Recope llegó con sus cuadrillas y el olor se les hizo insoportable incluso este sábado todavía se percibía el olor.

“Nosotros pensamos que ellos usaban esa casa para almacenar droga o algo así, se veían carros de lujo, incluso hasta una moto una vez, pero ellos nunca salían a pie, no eran cordiales, aquí normalmente los vecinos no son como muy amistosos, entonces no hay como eso de saber quién es el que vive a la par, había uno que era colombiano”, dijo uno de los lugareños.

La vecina más cercana a la vivienda de los ladrones aseguró que hace 15 días la calle que pasa al frente fue recarpeteada, y dos días después de que empezaron esos trabajos los hombres se fueron y no los vieron más.

“Nosotros creemos que ellos pensaron que cuando abrieran la calle los iban a pescar o se iban a dar cuenta de lo que estaba pasando, pero no se supo más de ellos, no crea, a uno le da miedo lo que pasó, bien pudo haber una tragedia, ese combustible es peligroso, aunque por todo lo que cuentan tiene que ser gente que sepa y tenga experiencia en ese tema”, dijo la mujer.

“Jamás pensamos en nada con gasolina creíamos que el asunto era narco”, dijo una vecina.

Al parecer, la dueña de la casa estuvo llamando a los inquilinos y al no tener respuesta fue cuando decidió ir a ver qué ocurría, la casa le quedó en pésimo estado.

“Dicen que cuando la señora entró a la casa y llegó al patio vio una gran cantidad de tierra que movieron como en montículos y ella más bien pensó que era que habían enterrado a alguien en el patio, entonces decidió ir al OIJ”, dijo la vecina.

Según informó Recope, en los últimos cinco días pudieron detectar que los sospechosos se robaron 9 metros cúbicos de combustible valorados en ¢5 millones, ya Recope había empezado a percatarse de que estaban ordeñando.

Los agentes del OIJ están investigando el caso, sin embargo, en la mayoría de estos no se logra dar con los responsables, en la propiedad los agentes no encontraron pichingas con combustible.