Sucesos

Condenan a mujer a 20 años de cárcel por el secuestro y homicidio de su expareja

Otros hombres fueron condenados a 19 años de prisión cada uno por colaborar en el plan

Una mujer apellidada Valerio Euer fue condenada a 20 años de cárcel por el secuestro y homicidio de su expareja, Víctor González Sánchez, cuyo cuerpo fue encontrado dentro de una quebrada en Poasito de Alajuela, en febrero del 2019.

Junto a la mujer fueron condenados dos hombres de apellidos Aragón García y Gómez Sánchez, cada uno recibió una sentencia de 19 años de prisión por participar en el macabro plan.

La sentencia fue dictada este martes 25 de mayo por los jueces Tribunal Penal de Heredia.

Por este caso la Fiscalía también acusó al hermano de Valerio Euer, sin embargo, el Tribunal Penal dictó una sentencia absolutoria a su favor, por lo que el Ministerio Público esperará la sentencia integral para determinar si presentará una apelación.

Perdió la custodia

Según el Ministerio Público, la mujer planeó la movida mortal, debido al enojo que le causó perder la custodia de los dos hijos que tuvo González, de 5 y 6 años.

“El 22 de febrero del 2019 la mujer llamó a González para coordinar una cita, haciéndole cree que le entregaría dinero para sus hijos.

“La imputada llegó con los otros sujetos a la casa del ofendido, en Barva de Heredia, y, tras asegurarse de que este se encontraba solo, lo abordaron de manera violenta y lo subieron a un carro, el cual era conducido por Gómez”, informó la Fiscalía.

González fue llevado hasta El Invu Las Cañas, en Alajuela, sitio donde lo mantuvieron en cautiverio mientras esperaban que su mamá pagara ¢5 millones por su rescate, pero esta parte del plan no salió como esperaban.

“La evidencia aportada en el juicio permitió demostrar que los imputados golpearon en la cabeza a la víctima en al menos 25 ocasiones con un objeto y producto de esas lesiones, González murió, por lo que luego lanzaron su cuerpo a un lote baldío”.

En el juicio también se demostró que como parte del plan, Gómez fue al OIJ a poner una denuncia falsa asegurando que había sido privado de libertad mientras trabajaba como taxista informal y que unas personas lo obligaron a manejar el carro en el que subieron al ofendido.