Adrían Galeano Calvo.5 septiembre
Yendry es recordada como una joven muy coqueta que no salía de su casa sin su labial rojo. Foto cortesía Mizti Loaiza
Yendry es recordada como una joven muy coqueta que no salía de su casa sin su labial rojo. Foto cortesía Mizti Loaiza

La familia de Yendry Loaiza, la joven de 16 años que fue asesinada y enterrada en una fosa el mes pasado, recibió un nuevo golpe esta semana al enterarse que los dos sospechosos vinculados con el homicidio ya están libres.

El Ministerio Público confirmó que los sujetos de apellidos Soto Urbina y Lezcano Cascante fueron liberados el pasado lunes y solo al último de estos le impusieron medidas cautelares durante la investigación.

“(Lezcano) sí cumple las medidas cautelares de impedimento de salida del país, mantener domicilio fijo y firmar una vez a la semana; esto porque figura como sospechoso del presunto delito de receptación (tener en su poder un artículo robado), ya que, supuestamente, tuvo la bicicleta de la menor y luego la habría vendido”, indicó la Fiscalía de Batán.

El Ministerio Público señaló que no solicitaron prisión preventiva contra los hombres debido a que todavía no cuentan con las pruebas suficientes para investigarlos por el homicidio, sin embargo, esto podría cambiar dependiendo del avance de la investigación del OIJ.

Triste noticia

Esta noticia cayó como un baldazo de agua fría para la familia de Yendry, especialmente para su hermana Mitzi Loaiza, quien dijo que ahora en medio del dolor también sienten mucha indignación y rabia.

“Para mi familia es muy doloroso lo que le hicieron a Yendry, pero es aún más doloroso saber que los dejaron en libertad y ahora ellos andan caminando libremente como si nada hubiera pasado”, dijo.

Según Loaiza, la mejor prueba de que los dos hombres están relacionados con el homicidio de su hermana es que ellos tuvieron entre sus manos la bicicleta rosada tipo banana que Yendry andaba el día de la desaparición, el pasado jueves 22 de agosto.

“La recordaremos siempre por su sonrisa especial, sus carcajadas y su manera brillante de ser”, dijo Mitzi Loaiza, hermana de Yendry.
Mucho temor

La joven contó que esta noticia ha generado mucha preocupación en su familia y entre los vecinos de 28 Millas de Batán, Limón, pues tienen mucho miedo de que otra muchacha pueda pasar por lo mismo que sufrió su hermanita.

“Las leyes de este país no valen de nada, nos da mucho temor de que no se haga justicia para Yendry. MI familia, el pueblo de 28 Millas, Limón y todo el país sienten la misma indignación que nosotros por este caso”, añadió.

Loaiza explicó que también sienten mucho temor de que los sospechosos puedan darse a la fuga para no enfrentar a las autoridades, pues aseguró que antes de ser detenido Lezcano intentó escapar de la zona y que incluso se cortó el pelo para que no lo reconocieran.

Coqueta y estudiosa

Yendry es recordada por sus seres queridos como una jovencita muy alegre y cariñosa, quien siempre se preocupaba por ayudar a los demás, especialmente a su familia.

Un vecino fue quien encontró la fosa en la que habían enterrado el cuerpo de Yendry. Foto: Cortesía.
Un vecino fue quien encontró la fosa en la que habían enterrado el cuerpo de Yendry. Foto: Cortesía.

“Era una niña con muchos sueños por cumplir, quería convertirse en doctora por esa pasión que tenía de ayudar al prójimo. Era una joven muy alegre y con una sonrisa súper especial ”, contó su hermana.

Mitzi dijo que lo que más admiraba de su hermana era ese deseo de superación que tenía, pues a diario se esforzaba por cumplir de la mejor forma con sus estudios en el Centro Integrado de Educación de Adultos (Cindea) de 28 Millas, donde estaba cursando el séptimo grado.

Además de ser una buena estudiante, Yendry también destacaba por ser una joven muy coqueta, pues le encantaba arreglarse y ponerse bonita para salir de su casa, aunque fuera a la vuelta de la esquina.

“Algo muy de ella era que siempre andaba sus labios pintados de color rojo y siempre andaba el labial con ella, para darse un retoque me decía”, contó Mitzi.

Además trascendió que luego de la desaparición de Yendry Loaiza, el sospechoso de apellido Lezcano llegó a la casa de un vecino para pedir prestada una pala, la cual luego devolvió con rastros de tierra.
Última conversación

Mitzi recordó que la última vez que vio a su hermana con vida fue el martes 20 de agosto, ese día hablaron sobre llevar a la mamá de ambas a que se hiciera un ultrasonido para conocer el sexo del bebé que está esperando.

“Le dije que el sábado (24 de agosto) íbamos a ir a hacerle el ultrasonido a mi mamá y le pedí que se alistara bien bonita para ir a comer algo rico, más que ya había pasado el Día de la Madre, pero ese día llegó y no sabíamos nada de ella”, recordó Loaiza.

Agregó que su hermanita desapareció la tarde del jueves 22 de agosto, luego de que recibió una llamada, en apariencia hecha por Soto.

“Luchamos por encontrarla, la buscamos días tras día, pegamos volantes y preguntamos de casa en casa por ella y por la bicicleta en la que andaba a ver si alguien la había visto”.

El viernes 30 de agosto un vecino encontró una fosa dentro de una finca y dio aviso a los agentes del OIJ, quienes encontraron el cuerpo de la muchacha.

En cuanto a los sospechosos, Lezcano fue detenido luego de que un indigente dijo que él le vendió la bici de Yendry, mientras que el Lezcano dijo que la bicicleta se la dio Soto, quien en apariencia era amigo de ella.

“Queremos justicia para Yendry y que ni una mujer más sea lastimada, queremos que las leyes se cumplan”, dijo Mitzi.