Silvia Coto, Reiner Montero.10 marzo
Nelson Estrada se enfrentó al hombre a machetazos. Foto: Reiner Montero
Nelson Estrada se enfrentó al hombre a machetazos. Foto: Reiner Montero

Nelson Estrada asegura que la madrugada de este martes 9 de marzo se enfrentó a machetazos con el supuesto violador de apellidos Castro Núñez, de 29 años, que es buscado por las autoridades porque se fugó de las celdas del OIJ.

El enfrentamiento se dio entre las 4:30 a. m. y las 5 a. m., del centro de Tigre, en Horquetas de Sarapiquí, 1,5 km al este.

El sospechoso ingresó a la casa de Nelson por la parte de atrás, estando ahí se cambió la ropa que andaba y la dejó en el patio, después agarró otra mudada del tendedero y se la puso.

Castro habría forzado la puerta del patio con un machete para ingresar a la vivienda.

El sospechoso trató de entrar a un cuarto donde estaba doña María Ávalos --hermana de Nelson--, el esposo de ella y el bebé de ambos, pero no pudo.

En ese momento sonó el despertador del esposo de doña María, quien tenía que leventarse para ir a trabajar. Cuando Castro vio que no pudo ingresar al cuarto y que había gente adentro, se puso a pedirles plata desde afuera.

Nelson Estrada se enfrentó al sospechoso.
Nelson Estrada se enfrentó al sospechoso.

Ávalos, del miedo, no le contestó y menos le abrió la puerta. Ella solo vio que la sombra del tipo, que se veía por debajo de la puerta, se movió de dirección, por lo que intuyó que se iría para el cuarto de su hermano Nelson.

Ella intentó llamar por teléfono a su hermano para alertarlo, pero ya Castro estaba en el cuarto de Nelson y como la puerta estaba sin seguro, entró.

Estrada dice que cuando él abrió los ojos vio a un hombre que se le puso a la par de la cama y lo amenazó con un machete.

“Yo me quedé inmóvil y recibí una llamada de mi hermana por WhatsApp, yo hice a contestar y no entró la llamada, en lo que me puse el teléfono así (con la mano muestra como lo colocó en la oreja) y le di vuelta, lo enfoqué a él y vi que era alguien que yo no conocía, puse el celular en la cabecera de la cama y él me dijo que si yo me movía, me mataba”, contó Estrada.

El sospechoso agarró el celular de Nelson, se lo metió en la bolsa del pantalón, se fue para el ropero y se llevó la billetera con ¢15 mil.

Luego salió del cuarto y cerró la puerta. Nelson corrió a ponerse una pantaloneta y a agarrar un machete.

Castro trató de llevarse la bicicleta de Nelson, pero en ese momento Nelson lo enfrentó.

“Me tiraba (machetazos) y yo le tiraba, me fui detrás de él y se salió a la calle, uno de los machetazos partió la bicicleta que se quería llevar, pero no pudo (llevársela), se fue, yo me pongo a pensar en mi hermana y en mi sobrino que estaban aquí, andaba todo vestido de negro”, dijo.

Nelson sabía de Castro porque el lunes vio la foto que publicó el OIJ porque lo andaban buscando, por lo que en su casa ya habían hablado de la situación y de que podía andar cerca.

“Es una situación muy preocupante la que está ocurriendo con la fuga de este hombre, los vecinos la verdad están muy angustiados por lo que pasó, porque se puede meter en cualquier otra casa, ya hemos hablado con las autoridades para contarles todo lo ocurrido”.

La bicicleta quedó con una machetazo en la llanta de la bicicleta. Foto: R. Montero
La bicicleta quedó con una machetazo en la llanta de la bicicleta. Foto: R. Montero

Don José Dionisio Álvarez, vecino de Nelson, aseguró que en su casa el hombre no pudo entrar porque los perros ladraron tanto que lo espantaron, además, porque dice que si entraba sus buenas mordidas se hubiera llevado.

“La situación es bastante preocupante para todos por aquí, ojalá que lo detengan pronto”, dijo Álvarez, quien asegura que en la zona hay mucha presencia policial.

El OIJ entrevistó a las personas que vieron al sospechoso en la madrugada y realizaron un amplio operativo por toda esa zona.

Se fugó

Castro fue detenido el 1 de marzo como sospechoso de cometer siete violaciones en Sarapiquí, de Heredia, pero el domingo pasado fingió tener un problema de salud para escapar de la celda del OIJ en la que estaba encerrado.

Desde ese momento, tanto el OIJ como la Fuerza Pública, mantienen un operativo de búsqueda por toda la zona para hallarlo.

La Policía y el OIJ mantiene un amplio en la zona. Foto: Reiner Montero
La Policía y el OIJ mantiene un amplio en la zona. Foto: Reiner Montero

Este martes las autoridades buscaron con perros, drones y sobrevuelos en las cercanías del barrio donde anduvo Castro la madrugada.

Wálter Espinoza, director del OIJ, dijo el pasado lunes, que si Castro estaba en una celda del OIJ y no en una cárcel, como correspondía, fue porque el Ministerio de Justicia aún no había realizado el respectivo trámite para ubicarlo.

Por su parte, el Ministerio de Justicia confirmó que el martes de 2 marzo Adaptación Social recibió la orden de ingreso de Castro, en la que se señalaba que su peligrosidad era baja y que además tenía una orden sanitaria de cuatro días de aislamiento por sospechas de covid-19.

“Mientras se procedía a preparar el ingreso, el jueves ingresó una solicitud de un juez penal y un defensor público para que la persona no fuera ingresada a ninguno de los centros en San Rafael de Alajuela o Pococí.

“Eso complicó la ubicación, pues tres de los centros están previstos para la recepción de nuevos ingresos”, justificó Justicia por medio de sus oficina de prensa el pasado lunes.