Adrían Galeano Calvo.29 mayo
El OIJ presume que los bichos tenían un laboratorio narco en esta casa y pretendían moverlo a otro lugar. Foto OIJ
El OIJ presume que los bichos tenían un laboratorio narco en esta casa y pretendían moverlo a otro lugar. Foto OIJ

Sangre encontrada en una casa de Liberia, Guanacaste, sería clave para relacionar el caso de una buseta narco cargada con marihuana y el homicidio de un hombre que murió quemado dentro de la cajuela de un carro.

Al principio la única relación entre estos casos era que ambos se presentaron en la madrugada del martes con una diferencia de solo media hora; sin embargo, este miércoles el OIJ reveló detalles nuevos que hacen pensar que todo está vinculado.

El nuevo giro de la investigación se dio la noche del martes cuando un grupo de investigadores allanó una vivienda en Cañas Dulces de Liberia y que era alquilada por tres hombres de apellidos Mata (43 años), Castro, de 23, y Montes, de 22.

Esos hombres habían sido capturados horas antes en Esparza, Puntarenas, cuando viajaban en un carro 4x4 con varias matas de marihuana. Según el OIJ ese vehículo escoltaba la buseta que fue abandonada en Colorado de Liberia y en la cual encontraron siete bolsos con plantas de marihuana e implementos de los que utilizan en los sitios donde cultivan marihuana hidropónica.

Dentro de la casa alquilada por los bichos la Policía Judicial halló residuos de marihuana. Eso hace pensar que allí había un laboratorio hidropónico que fue movido a otro lugar, lo que explicaría por qué en la buseta había lámparas, reflectores y un aire acondicionado.

El carro quemado fue encontrado dentro de una finca en el sector de Los Coyotes en Liberia. Foto: Cortesía
El carro quemado fue encontrado dentro de una finca en el sector de Los Coyotes en Liberia. Foto: Cortesía

Pero la pista que más llamó la atención de los investigadores es que dentro de la vivienda encontraron rastros de sangre producto de una agresión

En este punto es donde entra en juego el caso del hombre que hallaron quemado en la cajuela del carro. El OIJ debe analizar ahora si su sangre coincide con la hallada en la casa.

Este mismo análisis se haría con el nicaragüense de apellido Solís que estaba a unos 500 metros del carro quemado y quien dijo a los agentes judiciales que él manejaba el vehículo pero que fue víctima de un secuestro. Este hombre cuenta con antecedentes por tráfico de drogas.

La oficina de prensa del OIJ indicó que, de momento, no puede decir cómo sucedieron los hechos y aún no se ha logrado identificar al muerto de la cajuela.