Silvia Coto.22 marzo
Los bomberos evitaron que la casa se quemara. Foto: Reiner Montero
Los bomberos evitaron que la casa se quemara. Foto: Reiner Montero

Los bomberos tuvieron que llegar este sábado en la noche a la casa en la que fueron asesinadas, el pasado 17 de marzo, cinco personas, ya que unos sujetos intentaron incendiarla.

Los vecinos dieron alerta de lo que sucedía a las 7:15 p. m., cuando vieron que la pequeña vivienda (unos 30 metros cuadrados) ardía en llamas. La casita está ubicada 150 metros al sur de la entrada a La Cruz en Las Vegas de Tortuguero, en La Roxana de Pococí, Limón.

Los bomberos lograron controlar las llamas por lo que la casa no sufrió daños de consideración.

Lo curioso, es que los lugareños fueron los que indicaron que varias personas, que no son del lugar, llegaron a quemar la vivienda. No obstante, el OIJ indicó que por el momento no han recibido ninguna denuncia para investigar el incendio.

Pero la cosa no se queda ahí, ya que la noche de este jueves fue quemada una casa que se encontraba en la finca donde ocurrió la masacre y al parecer, las personas que vivían en esa propiedad recibieron amenazas, pero tampoco se presentó una denuncia.

Las personas que fallecieron en la masacre ocurrida en 17 de marzo fueron identificadas como Stward Javier Aguilar Vars, de 31 años, quien estaba casado y deja cuatro hijos. Él era vecino de Rincón Grande de Pavas, tenía una discapacidad y utilizaba silla de ruedas.

Las otras personas asesinadas fueron Aarón Isaac Marín Arguedas, de 27 años y quien según el Tribunal Supremo de Elecciones era vecino de Santo Tomás de Santo Domingo de Heredia. Dejó dos hijos.

También una muchacha de 14 años y su hermano, José Alexánder Barrantes Barboza, de 21. Ellos también eran de Rincón Grande de Pavas.

Otra de las víctimas fue un joven, de 17 años, cuya identidad no ha sido revelada.

En la vivienda que intentaron quemar todavía hay ropa y pertenencias de los fallecidos.

Las cinco personas fueron asesinadas por un problema de tierras. Foto: Reiner Montero/Archivo
Las cinco personas fueron asesinadas por un problema de tierras. Foto: Reiner Montero/Archivo

La masacre ocurrió por un pleito de tierras entre las víctimas y dos hermanos de apellidos Mora Granados (de 28 y 32 años), quienes están descontando seis meses de prisión preventiva.

Al parecer, los hermanos vivían en la casa y Aguilar llegó con un poder que le permitió sacarlos del lugar. Un tribunal agrario deberá resolver de quién es la propiedad.

Aunque las viviendas en cuestión están muy separadas una de otra, los lugareños aseguran sentirse muy asustados por la situación de violencia que se vive constantemente en esa finca.

Debido a lo anterior, la Policía decidió hacer rondas en el lugar constantemente.