Silvia Coto.13 septiembre
En muchos casos las desapariciones son por abandono de hogar. Foto: JOHN DURAN con fines ilustrativos
En muchos casos las desapariciones son por abandono de hogar. Foto: JOHN DURAN con fines ilustrativos

El director del OIJ, Walter Espinoza, descartó la mañana de este viernes que sea cierto que en el país se están robando chiquitos para tráfico de órganos o trata de personas, como se afirma constantemente en las redes sociales.

“No hay ninguna investigación que se vincule con trata de personas o con tráfico. Estas publicaciones provocan perturbación y preocupación social y exigen que el OIJ las desmienta de manera categórica”, dijo Espinoza.

Espinoza explicó que la mayor parte de las denuncias por desapariciones ingresan por el 911 o por familiares que llegan a poner la denuncia porque en un tiempo determinado no vieron a sus hijos.

“Esas primeras manifestaciones no son delitos porque no se habla de homicidio, secuestro o privación de libertad, sino que sus familiares no lo encuentran”, dijo el jefe policial.

En estos caso el OIJ asegura que ellos activan un protocolo y tratan de extraer la mayor cantidad de información clara y precisa, ponen en marcha todas las acciones necesarias para la localización del menor de edad, se plantean si hay peligro o si existe la necesidad de publicar en los medios su imagen de inmediato.

 Yerelin Guzmán de cinco años quien desapareció el 11 de julio del 2014. Fotos Mariandrea García
Yerelin Guzmán de cinco años quien desapareció el 11 de julio del 2014. Fotos Mariandrea García

Según dijo Espinoza, de todas las denuncias el 95 por ciento tienen que ver con mujeres de entre 13 y 17 años que desaparecen sobre todo los fines de semana.

Muchas de esas denuncias se mantienen en estado de investigación pues los familiares llegan a denunciar y después no se presentan a avisar que la persona regresó. Los investigadores mantienen abierto el proceso hasta que por medios propios ellos puedan confirmar que la persona fue localizada.

En lo que va del 2019 el OIJ ha recibido 1004 denuncias de desapariciones, en muchos de los casos se deben a que la persona quiere alejarse del hogar.

“Muchas veces la familia lo que quiere es que los investigadores vayan con ellos por el menor que está en una casa donde se fue de manera voluntaria”, dijo el jefe.

Para el OIJ el principal problema con las publicaciones que se hacen sobre todo en Facebook es que pueden crear mucha angustia en la población.

“Los rumores por las redes sociales han aumentado en este y muchos otros temas, las alertas se generan con mala intención, también existen temas de mala interpretación. Por ejemplo, una persona es víctima de un asalto y a veces la gente cree que se trata de un intento de alejar al menor (de ese adulto), pero la denuncia que pone la persona afectada es muy clara en lo que pasó, también es común casos de gente en barriadas que dice que un menor tiene características físicas agradables y eso levanta un polvorín en la comunidad que genera malas interpretaciones”,dijo Espinoza.

En el país solo existen tres casos de niños desaparecidos desde el 2014 y se desconoce cualquier detalle sobre su caso; se trata de Yerelin Guzmán, de cinco años y quien desapareció el 11 de julio del 2014 en Santa Rosa de Santo Domingo de Heredia.

La última vez que la vieron fue con su primo Alejandro Guzmán, la madre de Yerelin, Hellen Calvo, fue condenada a finales de agosto a dos años de prisión por incumplimiento de deberes.

Los otros dos niños son las hermanitas Madelein y Evoleth, que desaparecieron cuando la mayor tenía un año y siete meses y la otra tres meses. En este caso sus padres –Shirley Andrea Ángulo Fernández y Víctor Julio Blanco Vega– también desaparecieron el 1 de julio del 2014 de Boston de Matina, en Limón.

El OIJ hace un llamado para que la gente no coma cuento con las alertas que se hacen por medio de las redes sociales.

En el año 2017 el OIJ recibió 1084 denuncias por desapariciones y en el 2018: 1175.