Adrían Galeano Calvo.14 noviembre
Don Hernán está más entero que cualquier carajillo. Foto Edgar Chinchilla.
Don Hernán está más entero que cualquier carajillo. Foto Edgar Chinchilla.

A sus 81 años, don Hernán Monge Naranjo demostró estar como un chiquillo de 20, pues él solo se enfrentó a dos maleantazos y los hizo huir, incluso, dijo que a los bichos les faltaron “fuercitas” para medirse con él.

Pese a los dos machetazos que recibió durante la bronca, uno en el antebrazo izquierdo y otro en la cabeza, don Hernán está con toda la pata y se está recuperando en su casita, en El Higuerón de Canalete, Upala.

“Dios es tan bueno y tan grande que ya estoy mejor de las heridas en la cabeza y el brazo, no tengo problemas para moverme y me siento muy alegre de seguir aquí gracias a Diosito”, contó.

Don Hernán dijo que el enfrentamiento ocurrió la noche del martes cuando sorprendió a los dos vivazos, de apellidos Miranda Badilla, tratando de llevarse un tanque para almacenar agua que tenía cerca de su casita.

“Yo les pregunté que por qué lo movían y ellos como de forma amistosa me dijeron que por favor les ayudará a alzarlo, pero vi que la cosa no era amistosa cuando uno de ellos se puso agresivo y me empujó para tirarme al suelo”, contó.

Monge salió de su casa armado con un machete y enfrentó a los bichos, incluso, forcejeó con uno de ellos y ya lo tenía arrinconado.

“¿Cómo es que yo siendo tan viejo y con 81 años me enfrenté a esos dos tan jóvenes y macizos? Hasta me revolqué con un carajo al que le faltaron fuercitas. Yo siento que Dios fue el que me dio la fuerza para hacerlo”, detalló.

“Uno no tiene que dejarse, hay que tomar valor y enfrentarse a la vida, pidiendo siempre la protección de Dios”, dijo Hernán Monge.
Los sinvergüenzas le dijeron a Monge que les ayudara a cargar el tanque de agua. Fotos Edgar Chinchilla.
Los sinvergüenzas le dijeron a Monge que les ayudara a cargar el tanque de agua. Fotos Edgar Chinchilla.
Dios no lo abandonó

Don Hernán alcanzó a herir a uno de los delincuentes; sin embargo, durante el forcejeo le quitaron el machete y lo hirieron, aún así el señor les hizo frente y los espantó.

“Cuando yo vi que estaba herido le dije con mucha fuerza a Diosito: ‘Jesucristo, por favor ayúdame, no me dejes solo”, recordó.

Afortunadamente, el señor fue ayudado por varios vecinos, quienes le dieron aviso a la Cruz Roja para que lo llevaran al hospital de Upala, del cual le dieron la salida a la 1 de la madrugada del miércoles.

Monge dijo que una de las cosas que mas le dolió es que él conoce a los dos vivazos porque son vecinos de la zona, por lo que no entiende como es que andan haciendo daños, sobre todo a adultos mayores como él.

Amistad le da fuerzas

Aunque don Hernán vive solito en su casa, la buena compañía no le ha hecho falta porque muchas personas lo han visitado para ver cómo sigue luego de la pesadilla que vivió.

“Las buenas amistades lo animan a uno, muchos amigos vinieron a verme, a algunos tenía mucho de no verlos y eso de verdad que lo alegra y le llena el corazón a uno”, destacó.

Pese a la situación que vivió, Monge dijo que él no siente ningún temor, más bien le ha buscado el lado positivo y es que Dios le regaló unos añitos más para disfrutar de la vida junto a sus seres queridos.

“Yo le digo a la gente que no se desilusionen, que el mundo es de nosotros y hay que vivirlo, gente mala siempre va a haber, pero está en uno no dejarse, eso si, hay que pedir la ayuda y protección de Dios para seguir adelante”.